Bélgica — Activistas de la organización se encadenan al stand de la compañía murciana Grupo Fuentes S.L. que controla el 60% de la producción Mediterránea de esta especie al borde de la extinción comercial 80 activistas de Greenpeace de 15 países han 'clausurado' hoy los stands de cinco grandes proveedores de atún.
Ampliar imagen
Greenpeace pide a los grandes supermercados que dejen de vender las especies presentes en la Lista roja de Greenpeace de especies pesqueras para España y que desarrollen una política de compra sostenible de productos pesqueros. Para mejorar la gestión, sostenibilidad y equidad de las pesquerías, es necesario proveedores, distribuidores, gobiernos, industria pesquera, ONG y científicos; asuman su responsabilidad en la gestión de los recurosos.
Esta campaña comenzó a desarrollarse en 2005 en el Reino Unido y supermercados como Marks & Spencer y Waitrose, así como proveedores como Young's Bluecrest, son ahora los lideres en el mercado proveyendo productos pesqueros sostenibles.
La campaña de mercados pesqueros se ha desarrollado también en otros países como Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Holanda, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, República Checa y Reino Unido.
El ranking muestra qué supermercados están más preocupados sobre el futuro de nuestros océanos, situando en lo alto de la lista aquellos que están tomando medidas para mejorar la sostenibilidad de las pesquerías alrededor del mundo, contrastando con la pasividad que han mantenido los gobiernos en esta materia en las últimas décadas.
Muchos supermercados han comenzado a hablar con proveedores y a dejar de vender especies que se encontraban en la Lista Roja de especies pesqueras de Greenpeace. En cada país, se han desarrollado con la misma metodología diferentes Listas Rojas y muestran aquellas especies que en cada país tienen un alto riego de ser obtenidas de manera insostenible – de stocks sobreexplotados y mediante el uso de métodos pesqueros destructivos o procedentes de acuicultura no sostenible. Más información: Greenpeace's sustainable seafood campaign: Achievements with supermarkets by March 2009 (en inglés).
Una política sostenible de compra de productos pesqueros se basa en cuatro principios clave: retirar lo peor, apoyar lo mejor, mejorar el resto y demostrar y promover prácticas sostenibles y equitativas.
De esta manera, los supermercados dejan de abastecerse de productos pesqueros obtenidos con métodos más destructivos, adquiriendo sólo productos de pesquerías más sostenibles, ayudando así a que estas formas de pesca tiendan a mejorar sus prácticas proporcionándoles fondos económicos y demandando una mejor gestión y apoyo a la investigación.