Poteras y nasas
Las poteras y nasas incluyen una gran variedad de diseños que toman la forma de cajas o cestas con uno o más orificios de entrada, pudiendo tener o no cebo. Normalmente, se colocan en el fondo, aisladas o en línea, y están conectadas por cuerdas (líneas de boyas) a boyas de superficie para mostrar su posición. Los animales entran a través de una abertura de un solo sentido y no pueden escapar.
Especies objetivo de esta pesquería
Peces o crustáceos que habitan en el fondo, comúnmente se utilizan para la pesca de cangrejos y langostas.
¿Cómo funcionan?
Las poteras y nasas incluyen una gran variedad de diseños que toman la
forma de cajas o cestas con uno o más orificios de entrada, pudiendo
tener o no cebo. Normalmente, se colocan en el fondo, aisladas o en
línea, y están conectadas por cuerdas (líneas de boyas) a boyas de
superficie para mostrar su posición. Los animales entran a través de
una abertura de un solo sentido y no pueden escapar.
Ventajas
Si se ejerce un esfuerzo pesquero sobre un área determinada y se usan
unos cebos específicos, se atrae a las especies objetivo de la pesca.
Otras especies que pueden capturarse accidentalmente como juveniles o
especies no objetivo de esta pesquería pueden ser liberadas de las
trampas sin sufrir daños y devueltas al mar vivas.
Problemas
Algunos mamíferos pueden enredarse en las líneas de boyas que se
utilizan para la señalización. Algunas pesquerías que utilizan este
arte tienen problemas con focas jóvenes que se quedan atrapadas al
meter su cabeza en las trampas y acaban ahogándose, pero existen
medidas para prevenir este daño.