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Greenpeace valora muy negativamente el papel de los países desarrollados, especialmente de Estados Unidos, en la conferencia del clima de Naciones Unidas que se ha desarrollado durante toda esta semana en Barcelona. Los
países ricos han seguido impasibles ante el clamor de los delegados que representan a la aplastante mayoría de la población mundial, que piden socorro frente a la catástrofe climática que se les avecina.
Los grupos locales de Greenpeace saldrán a la calle el sábado 7 de noviembre en 11 ciudades españolas para sensibilizar e informar a los ciudadanos sobre la problemática del cambio climático y la manera en la que, cada uno de manera cotidiana, puede contribuir a frenarlo. Además, los voluntarios de la organización ecologista invitarán a los ciudadanos a pedirle a Zapatero que acuda a la cumbre de Copenhague.
Activistas de Greenpeace comienzan a desplegar dos pancartas en la estatua de Colón (Barcelona) para señalar a Estados Unidos como culpable de los intentos de hacer fracasar la reunión climática de Barcelona. En las pancartas se puede leer “Salvad el clima” y “Climate chaos, who is to blame?” (Caos climático, ¿quién es el culpable?).
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Activistas de Greenpeace han simulado una tormenta en la puerta de entrada del Pabellón 8 de la Fira de Barcelona, donde se celebra la última reunión de Naciones Unidas sobre cambio climático antes de la cumbre que tendrá lugar dentro de 33 días en Copenhague.
Tres de las ocho centrales nucleares españolas están paradas hoy, y simultáneamente nuestro sistema eléctrico está exportando electricidad. A las 12:00 horas de hoy, 9.535 Megawatios (MW) de energía eólica estaban proporcionando el 27,1% de la electricidad demandada, al tiempo se exportaba un 5,2% de nuestra producción eléctrica (una potencia equivalente a 1.820 MW), mientras que un parque nuclear plagado de problemas llegaba apenas al 12,5% de la producción.
Greenpeace cree que es inadmisible la ausencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la inauguración hoy de la cumbre de Naciones Unidas sobre el clima en Barcelona.
Más de veinte activistas de Greenpeace despliegan una pancarta de 600 metros cuadrados en la Sagrada Familia (Barcelona) con el mensaje “World leaders make the climate call” (Líderes mundiales tomad la decisión de salvar el clima), con motivo del comienzo de la cumbre de Naciones Unidas sobre el clima.
Greenpeace pide la retirada de la propuesta de Real Decreto que primará la quema de carbón nacional en las centrales térmicas, ya que se basa en supuestos falsos, supone un parche que no evitará la inevitable desaparición de un sector no competitivo como el carbón, perjudica al medio ambiente y a la lucha contra el cambio climático, no favorece la creación de empleo, aumenta los costes totales del sistema eléctrico, rompe con las reglas del mercado, perjudica a las energías renovables y es contrario a la normativa europea.
Greenpeace denuncia que el buque Meriom Rose, cargado con 24.000 toneladas de aceite de palma y fondeado desde ayer en la Bahía de Algeciras (Cádiz), descargará en los próximos días en la terminal de CEPSA en San Roque (1) aceite de palma procedente de empresas responsables de la destrucción de los bosques de Indonesia. El destino de este aceite de palma es la fabricación del mal llamado “biodiésel” o “biocombustible” (2).
En la cumbre de la UE (Unión Europea) celebrada ayer y hoy en Bruselas, preparatoria de la Cumbre de Copenhague sobre cambio climático, los líderes europeos respaldaron la financiación para combatir el cambio climático destinada a los países en desarrollo.