Internacional —
Ante la celebración el próximo domingo, 5 de junio, del Día Mundial del Medio Ambiente, que la ONU este año conmemora bajo el lema “Ciudades Verdes: Planear para el Planeta”, Greenpeace ha presentado un decálogo de medidas para reducir la presión de las ciudades en el medio ambiente y aumentar la calidad de vida de los ciudadanos. La organización ecologista reclama en este día un cambio urgente en las ciudades españolas para hacer la vida en ellas más saludable y frenar el impacto que actualmente producen en el medio ambiente del Planeta.
En nuestros días, más de la mitad de la población mundial vive en
ciudades. Las poblaciones urbanas consumen el 75% de los recursos
naturales del mundo y generan el 75% de los residuos. Las ciudades se
han convertido en consumidoras de enormes cantidades de recursos
naturales y generadoras de impactos ambientales masivos.
Ante estos hechos Greenpeace propone un decálogo que convertiría
nuestras actuales ciudades en urbes verdes y sostenibles. Entre sus
medidas contempla:
1.- Ahorro energético: La utilización
eficiente y el ahorro energético son el recurso energético con mayor
potencial en las ciudades. Con adecuado aislamiento y criterios
bioclimáticos en el diseño de edificios y en el planeamiento
urbanístico se podría evitar el uso de aires acondicionados. La demanda
de energía para climatización en edificios existentes se puede reducir
en un 30-50% y en edificios nuevos en un 90-95%.
2.- Impulso a la energía solar: Los tejados
de nuestras ciudades son excelentes lugares para la ubicación a gran
escala de centrales de energía solar fotovoltaica para producir
electricidad y captadores solares térmicos para producir agua caliente.
Deben generalizarse las ordenanzas solares que hagan obligatorios estos
dispositivos.
3.- Construcción sostenible: El diseño de los
barrios debe tener en cuenta el entorno. Debe potenciarse la
utilización de materiales en cuya extracción no se haya producido un
deterioro del medio ambiente, como la madera certificada FSC.
4.- Menos agua, ríos más limpios: El problema
no es la sequía, es el aumento sin límites del consumo de agua. Por
ello debe detenerse la promoción de actividades muy intensivas en el
uso del agua y promoverse un uso mucho más racional de este recurso
basándose en el ahorro, la eficiencia y la reutilización.
5.- Consumo responsable: La mayor parte de la
producción de alimentos termina en las ciudades. Los habitantes de la
mismas pueden influir en las formas de producción agraria y pesquera
rechazando los productos transgénicos, el pescado que proviene de artes
de pesca destructivas o demandando alimentos y productos (limpieza,
juguetes, textiles,...) sin sustancias químicas tóxicas y utilizando
papel y productos de madera respetuosos con los bosques.
6.- Menos basura: Casi tres cuartas partes de
lo consumido por la sociedad industrial tarda menos de un año en
convertirse directamente en residuo. Hay que impulsar definitivamente
la recuperación de los materiales que hoy se convierten en basura a
través de medidas que impulsen las tres erres: reducción, reutilización
y reciclaje.
7.- Compostaje: La materia orgánica debe
volver a la tierra para evitar su progresivo empobrecimiento y el uso
de abonos artificiales. Por ello la parte orgánica de nuestras basuras
puede recuperarse a través de un impulso al compostaje.
8.- Transporte: Greenpeace propone una
limitación del uso del coche en las ciudades y que se promueva de
manera preferente al peatón, el uso de la bicicleta y el transporte
público. En la actualidad la mitad de los desplazamientos en coche se
realizan a menos de 3 kms. de distancia, y un 10% son para trayectos de
menos de 500 metros.
9.- Contra la especulación del suelo: La
financiación de los ayuntamientos españoles no puede seguir dependiendo
de la expansión constante y sin freno de la especulación urbana. Debe
analizarse en profundidad la insostenibilidad del actual modelo, para
ponerle freno.
10.- Participación ecologista: La presencia
activa de ciudadanos ecologistas en las ciudades es un beneficio para
ellas. Por ello es importante que las administraciones municipales
impulsen la participación de la sociedad en la defensa del medio
ambiente.
— Greenpeace