Activistas de Greenpeace impiden a cuatro buques arratreros piratas que partan del puerto de Rostock, Alemania, con cadenas y bidones. En uno de los buques se ha colocado una pancarta en la que se puede leer "Stop pirate fishing", (No a la pesca pirata). Un quinto buque dejó Rostock ua noche antes. Estos 5 buques están en la lista negra de la Unión europea por haber estado implicados en la pesca ilegal, no regulada y no declarada- también conocida como pesca pirata- en el Atlántico. Todos han cambiado recientemente de nombre y bandera y estaban intentando dejar el puerto para continuar con el saqueo de los mares.
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Internacional —
Esta mañana, activistas de Greenpeace han evitado la salida de puerto del "Carmen", un buque arrastrero pirata, que figura en las lista negra de la Unión Europea de buques implicados de forma repetida en actividades ilegales de pesca. Es el quinto buque de estas características bloqueado por Greenpeace esta semana.
El "Carmen" fue rodeado con cadenas mientras aún estaba atracado en el
muelle de Swinoujscie. Los activistas colgaron del buque una bandera
que decía "Stop Pesca Pirata". Greenpeace ha pedido al Gobierno polaco
que impida que este buque pirata abandone el puerto y continúe sus
destructivas actividades en el Atlántico.
“Polonia, al igual que Alemania y otros países comunitarios tiene la
obligación de detener la pesca pirata. Las leyes de la UE son claras al
respecto”, declaró Katarzyna Guzek, responsable de Greenpeace en
Polonia. “Este barco tiene una larga historia de pesca ilegal junto con
sus buques gemelos, actualmente en el puerto de Rostok, en Alemania.
Con este historial esta claro que si se permite que estos barcos
abandonen puerto, continuarán con sus actividades ilegales”.
El Carmen llegó al puerto de Swinoujscie el sábado pasado proveniente
del puerto de Rostock en el que había permanecido varios meses junto a
otros cuatro barcos gemelos, el Rosita, el Eva el Juanita y el Isabela.
Los cinco buques han cambiado sus nombres y Estado de pabellón muy
recientemente(1). Estos barcos recibieron suministros ilegalmente en
Alemania, a pesar de que Greenpeace informó a las autoridades de
su presencia y demandó al Gobierno que cumpliera con los reglamentos de
la Unión Europea y se negara a proporcionarles ningún tipo de servicio.
El Carmen figura en una lista negra de buques por haber incumplido
repetidamente las normas comunitarias y pesqueras en el Atlántico Norte
y Noroeste. En 2005, los 5 barcos contribuyeron al colapso de las
poblaciones de gallineta en el Atlántico Norte. Según las informaciones
de Greenpeace, estos buques podrían tener como nuevo destino Mauritania
e incluso el Pacífico.
Se estima que la pesca pirata cuesta a los países entre 3400 y 7600
millones de euros cada año. En zonas profundas, como en las que estos
barcos faenan, la pesca pirata está causando un daño irreversible.
Estos barcos pescan con redes de arrastre de fondo, causando una gran
destrucción a ecosistemas muy vulnerables como los corales de agua fría.
“La falta de controles en alta mar, aprovechada por estos buques
piratas, está llevando a un agotamiento sin precedentes de las especies
de aguas profundas. La comunidad internacional debe actuar y declarar
una moratoria sobre la pesca de arrastre en aguas internacionales antes
de que nuevos ecosistemas sean destruidos”, declaró Sebastián Losada,
responsable de la campaña de pesca de Greenpeace.
Durante los próximos meses, en colaboración con la Fundación para la
Justicia Medioambiental, Greenpeace expondrá las actividades de los
buques piratas en el Atlántico. Este trabajo forma parte de la
expedición de Greenpeace “Un año en la vida de los océanos”, que
señalará las principales amenazas a la biodiversidad en los mares y
océanos del Planeta (2).
Fin del comunicado
— Greenpeace