Almería, España —
A las 7,30 horas de la mañana, una treintena de activistas de la organización ecologista Greenpeace han ocupado el hotel que la empresa Azata construye en la playa del Algarrobico (Carboneras) para denunciar su ilegalidad. El objetivo de la acción es demandar a la Junta de Andalucía que inicie los trámites de demolición del edificio ilegal.
Este hotel es el primero de un complejo de ocho hoteles, 1.500 apartamentos y un campo de golf.
Los escaladores han descolgado en la pared frontal del edificio en construcción una pancarta de 168 m2 en la que se lee “DEMOLICIÓN”. Una segunda pancarta de 144 m2 con el lema “HOTEL ILEGAL”
cuelga de una de sus torres. Otros escaladores han desplegado de una de
las grúas el lema de Greenpeace. Dos zodiac con banderas de “HOTEL ILEGAL DEMOLICIÓN” están frente al hotel.
El hotel que construye Azata en la playa del Algarrobico viene siendo
denunciado por Greenpeace como uno de los mayores escándalos
urbanísticos del litoral español (su foto fue la última portada del
informe de costas anual de la organización ecologista). Este proyecto
es posible gracias a la connivencia de todas las administraciones
implicadas: Ayuntamiento de Carboneras, Junta de Andalucía y
Ministerio de Medio Ambiente.
“Este hotel es el símbolo de la destrucción de las costas. Ninguna de
las administraciones implicadas ha contestado al requerimiento que
tanto Greenpeace como otros grupos han hecho sobre la ilegalidad del
proyecto. No vamos a tolerar el silencio cómplice de las
administraciones y no nos detendremos hasta que la legalidad y el
respeto al medio ambiente triunfen”, ha declarado, desde la playa del
Algarrobico, María José Caballero, responsable de la Campaña de Océanos
de Greenpeace.
Greenpeace reclamó a la Junta de Andalucía que asumiese su
responsabilidad en este asunto e iniciara los trámites necesarios para
la demolición del inmueble ilegal. Sin embargo la Consejería de Medio
Ambiente sigue sin reconocer que el suelo donde se construye el hotel
no es urbanizable, a pesar de que así queda reflejado en el Plan de
Ordenación de Recursos Naturales (PORN) del Parque Nacional Cabo de
Gata-Níjar de 1994 publicado en el Boletín Oficial de la provincia de
Almería. Tampoco reconoce la Junta que el plan parcial urbanístico que
permitió la urbanización de la playa del Algarrobico no es legal, ya
que la existencia del PORN obliga a su revisión. En definitiva, según
todas las pruebas, la Junta de Andalucía está consintiendo la
destrucción de la playa del Algarrobico a sabiendas de que es ilegal.
Greenpeace también ha denunciado la implicación del Ministerio de Medio
Ambiente a través de la Dirección General de Costas, ya que el hotel se
construye dentro del tramo de costa definido por la Ley de Costas como
“servidumbre de protección”, una franja donde está prohibido ubicar
edificaciones. A pesar de la existencia de informes de la propia
Dirección General de Costas que reflejan que la línea de dominio
público marítimo terrestre debe ser de 100 metros, tanto el Ministerio
como la Junta de Andalucía siguen considerando el suelo como urbano, lo
que “legalizaría” la ubicación del hotel.
“Este es un ejemplo claro de la impunidad con la que se opera en el
litoral, donde las normativas de protección ambiental se convierten con
excesiva facilidad en papel mojado ante los grandes intereses
especuladores. Hay que detener esta tendencia antes de que no quede un
sólo metro por construir en el litoral español” añadió Caballero.
Además los activistas van a desplegar una pancarta con el mensaje
“HOTEL ILEGAL” que ocupa una superficie de 300 metros cuadrados en la
ladera al lado del hotel.
— Greenpeace