Cádiz, España —
Greenpeace ha tenido conocimiento de la firma inminente de un convenio entre la Administración del Estado y el Ejecutivo andaluz para la urbanización y construcción de un polígono industrial sobre dominio público marítimo-terrestre en las marismas del río San Pedro en Puerto Real (Cádiz).
Dicho convenio representa una vulneración manifiesta de la Ley de
Costas, además de una de las mayores agresiones de las
Administraciones Públicas contra el medio natural y el patrimonio común
de los ciudadanos en una zona especialmente sensible de marismas y de
expansión del río San Pedro ante posibles avenidas o de las previsibles
subidas del nivel del mar.
Todo
parece indicar que, con el fin de dar apariencia de legalidad a la
operación, se pretende constituir un consorcio entre los citados
Ministerios, la Junta de Andalucía y la Zona Franca de Cádiz para
disponer del dominio público marítimo-terrestre bajo el título ficticio
de una “reserva” para, posteriormente, una vez urbanizados y
desnaturalizados, proceder a su desafectación del dominio público,
patrimonialización y venta a los empresarios interesados.
La
zona donde se pretende construir el polígono industrial, conocida como
“Las Aletas”, ocupa una zona de marisma y estuario del río que
pertenece al dominio público desde tiempo inmemorial. Además, estaba
incluida dentro del proyecto de recuperación ambiental del estuario del
río San Pedro elaborado por la Dirección General de Costas del
Ministerio de Medio Ambiente entre los años 1999 y 2000.
“Resulta
inexplicable que las administraciones públicas, que deberían velar por
la conservación y restauración a su estado natural del dominio público
marítimo-terrestre, sean las que ahora promuevan su urbanización y
privatización” ha declarado María José Caballero, responsable de la
campaña de Océanos y Costas de Greenpeace.
La firma del convenio
resulta totalmente contradictoria con la política de adquisición de
fincas para su incorporación al dominio público anunciada
reiteradamente por el Ministerio de Medio Ambiente, pues en este caso
se trata justamente de lo contrario: desnaturalizar, desafectar y
privatizar lo que por naturaleza ya pertenecía al dominio público
marítimo-terrestre.
El último proyecto conocido para construir
un polígono industrial en zona de marismas, entre los municipios de
Laredo y Colindres (Cantabria), terminó con una condena expresa a
España por parte del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas
por no proteger adecuadamente las Marismas de Santoña. La sentencia
obligó a demoler los diques de cierre del polígono cuando ya habían
sido construidos y a realizar diversas actuaciones de restauración
ambiental de lo que previamente había sido degradado que exigieron
importantes inversiones a cargo del erario público.
— Greenpeace