España es el más alejado de los países firmantes en cumplir con el Protocolo Kioto.
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Madrid, España —
El Ministerio de Industria ha limitado el desarrollo de los proyectos de energía eólica argumentando la incapacidad del sistema eléctrico de absorber las solicitudes para poner en marcha nuevos parques eólicos. Greenpeace reclama la mejora inmediata del sistema eléctrico para compatibilizar el desarrollo de las energías renovables con el sistema y no al contrario, además de revisar al alza los objetivos del Plan de Fomento de las Energías Renovables, que deberían ser acordes con su potencial.
La capacidad de generación de electricidad con energía eólica terrestre
es tan grande que podría generar más de ocho veces toda la demanda
eléctrica peninsular proyectada en 2050, según el estudio "Renovables
2050: un informe sobre el potencial de las energías renovables en la
España peninsular"[1], presentado por Greenpeace.
"El Ministerio de Industria no puede imponer el desarrollo
insostenible, por su incapacidad para incorporar las energías
renovables al sistema eléctrico" ha declarado Raquel Montón,
responsable de la campaña de Energía y Cambio Climático de Greenpeace.
"La obligación de cumplir con Kioto es de todos y especialmente del
Ministerio que dirige".
Según Greenpeace los objetivos del Plan de Fomento de la Energías
Renovables para 2010, son insuficientes para que España pueda cumplir
Kioto. Fue el Ministerio de Industria el responsable de echar el freno
a un mayor crecimiento de las renovables para no contrariar a los
intereses de las grandes eléctricas, más interesadas en la masiva
puesta en marcha de centrales térmicas y en evitar el cierre de las
nucleares. Este recorte impuesto por el Ministerio es una buena prueba
de ello.
Según los datos presentados ayer en Bruselas sobre las emisiones de
dióxido de carbono (CO2) se evidencia la permisividad con las
industrias para emitir tanto CO2 como ellas quieren, en este contexto
destaca la actitud de Industria que obstaculiza el desarrollo de las
energías renovables, bloqueando las auténticas soluciones para combatir
el cambio climático y la dependencia energética.
España tiene compromisos legales de reducción de nuestras emisiones,
tales como no sobrepasar el 15% de estas sobre los niveles de 1990, y
en la actualidad está próxima al 50%. “Por coherencia, por
respeto social, por obligaciones legales de carácter internacional, y
por un compromiso con el Partido Socialista que aboga por la lucha
contra el cambio climático, el Ministerio de Industria debe cambiar su
política ”, declaró Montón.
— Greenpeace