Activistas de Greenpeace "cierran" la nuclear de Vendellós-2 para recordar a Zapatero su compromiso de abandonar la energía nuclear. En la imagen activistas dentro de la central de Vandellós-2.
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Madrid, España —
El fulminante relevo de Javier García Breva como Director General del IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético) ordenado por el Ministro de industria, Comercio y Turismo, José Montilla, es interpretado por Greenpeace como una muestra de la incapacidad del Ministro Montilla y del Secretario General de la Energía, Antonio Fernández Segura, de apostar por un modelo energético sostenible, basado en el ahorro y la eficiencia energética y en las energías renovables.
En vez de destituir al pronuclear Secretario General de la Energía,
Antonio Fernández Segura, que ha demostrado reiteradamente su falta de
sintonía con las energías limpias, el Ministro de Industria, Comercio y
Turismo ha optado por relevar al único responsable de su administración
que había asumido las renovables y el ahorro energético como prioridad.
“Con esta destitución, Montilla y Fernández Segura se muestran ya a las
claras como los grandes defensores de los intereses del lobby de las
energías sucias, como la nuclear y los combustibles fósiles”, declaró
Carlos Bravo, responsable de la campaña de energía de Greenpeace.
“La industria nuclear lleva décadas haciendo todo lo posible para
fomentar el despilfarro energético y para evitar el crecimiento de las
energías renovables, con el fin de tratar de mantener su presencia en
el mix energético. Descabezando al IDAE, Montilla ha movido ficha en
favor de la industria nuclear”, añadió Bravo.
Greenpeace, considera que García Breva ha realizado una labor valiente
y comprometida durante su etapa al frente del IDAE, pero sus esfuerzos
han tropezado continuamente con los obstáculos interpuestos por sus
inmediatos superiores, como se demuestra en los insuficientes
resultados del Plan de Energías Renovables y del Plan de Acción de la
Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética. A pesar de que estos
planes se quedaron a medio camino respecto al potencial y las
necesidades existentes en nuestro país para cumplir el Protocolo de
Kioto, todavía les parecen excesivos a los partidarios de volver a
sistemas energéticos obsoletos como el sector nuclear o los vinculados
a los combustibles fósiles.
— Greenpeace