Skip navigation.

ACCIÓN.- Escaladores de Greenpeace despliegan en la Basílica del Pilar una pancarta gigante para denunciar que en Aragón se fabrican bombas de racimo

Activistas de Greenpeace en la puerta de Instalaza, una de las 
empresas españolas que se dedica al negocio de las armas y que tiene 
su sede social en Zaragoza.

Activistas de Greenpeace en la puerta de Instalaza, una de las empresas españolas que se dedica al negocio de las armas y que tiene su sede social en Zaragoza.

Ampliar imagen
Activistas de Greenpeace en la puerta de Instalaza, una de las 
empresas españolas que se dedica al negocio de las armas y que tiene 
su sede social en Zaragoza.

Activistas de Greenpeace en la puerta de Instalaza, una de las empresas españolas que se dedica al negocio de las armas y que tiene su sede social en Zaragoza.

Ampliar imagen
Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para 
denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están 
fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en 
conflicto.

Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en conflicto.

Ampliar imagen
Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para 
denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están 
fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en 
conflicto.

Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en conflicto.

Ampliar imagen
Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para 
denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están 
fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en 
conflicto.

Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en conflicto.

Ampliar imagen
Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para 
denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están 
fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en 
conflicto.

Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en conflicto.

Ampliar imagen
Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para 
denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están 
fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en 
conflicto.

Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en conflicto.

Ampliar imagen
Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para 
denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están 
fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en 
conflicto.

Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en conflicto.

Ampliar imagen
Activistas de Greenpeace saliendo de la Plaza del Pilar de Zaragoza, 
donde han descolgado una pancarta de unos 200 metros cuadrados, con el 
lema “Por la paz: no a las bombas de racimo”.

Activistas de Greenpeace saliendo de la Plaza del Pilar de Zaragoza, donde han descolgado una pancarta de unos 200 metros cuadrados, con el lema “Por la paz: no a las bombas de racimo”.

Ampliar imagen