En el decimocuarto aniversario de la primera
Cumbre sobre Biodiversidad
(CBD) (1), que se inicia el próximo día 20, las delegaciones
gubernamentales de todo el mundo negociarán una serie de asuntos
cruciales para alcanzar los "Objetivos de Biodiversidad" para 2010 que
frenarían la dramática pérdida de biodiversidad en el planeta. Los
responsables de Medio Ambiente de 188 países llegarán a Curitiba el 26
de marzo para una recepción con el presidente brasileño Luis Inazio
"Lula" da Silva.
"No podemos esperar otros 14 años para que los gobiernos actúen. Tienen
que detener la extinción masiva de animales y plantas por todo el
planeta inmediatamente, de lo contrario se negarán los beneficios
económicos, sociales y culturales de un planeta sano a las generaciones
futuras", comentó Paulo Adario, coordinador de la campaña de Greenpeace
en la Amazonia.
La diversidad tanto de la vida terrestre como de la marina está siendo
destruida a un ritmo sin precedentes. La tasa actual de extinción de
plantas y animales es, aproximadamente, 1.000 veces mayor que en épocas
anteriores a la aparición del ser humano y las predicciones apuntan a
que en 2050 esta tasa sea 10.000 veces mayor. Esta pérdida de
biodiversidad impide a los ecosistemas funcionar adecuadamente.
“La degradación de los ecosistemas es un problema cada vez mayor y por
ello se hace urgente la necesidad de establecer una red global de áreas
protegidas en las que se incluyan espacios naturales que abarquen
grandes superficies y que estén interconectados entre sí”, ha afirmado
Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace
España.
Mientras los gobiernos discuten en Brasil, equipos de activistas de
Greenpeace están trabajando en el corazón de la Amazonia y los bosques
de Papúa Nueva Guinea para detener la destrucción de las selvas
tropicales provocada por el cultivo de productos agrícolas como la
soja. Greenpeace hace un llamamiento a todos los gobiernos para que
cumplan sus promesas de establecer una red global de áreas protegidas
tanto continentales como en los océanos para preservar la biodiversidad
en la Tierra.
Notas:
1.- La CBD, junto con la Convención sobre el Cambio Climático de
la ONU, nacieron de la Cumbre de la Tierra que tuvo lugar en 1992 en
Río de Janeiro. La CBD es el único acuerdo global que trata la
necesidad de conservación, uso responsable y reparto equitativo de la
biodiversidad, tanto la marina como la terrestre. También es el primero
que reconoce que la conservación de la biodiversidad es "una
preocupación común de la humanidad" y una parte integral del desarrollo
sostenible. Así mismo incluye la necesidad de proteger los
conocimientos de los pueblos indígenas y las comunidades locales y
fomenta el uso tradicional de los recursos naturales (como la
extracción de caucho, por ejemplo).