Una vez sobrepasados los 60 grados de latitud Sur, Melanie Duchin,
responsable de campañas de Greenpeace Estados Unidos a bordo del
Esperanza, habló por radio con el barco siniestrado Nisshin Maru.
“Nos
solidarizamos con vuestro dolor por la pérdida de un miembro de vuestra
tripulación, y somos conscientes del trabajo que habéis realizado día y
noche para reparar el barco, pero ésta debe ser la última vez que
vuestro Gobierno os envíe a la Antártida para cazar ballenas y poner en
peligro este ecosistema.
Por el medio ambiente, por las ballenas y por vuestra tripulación, NUNCA MÁS”, dijo Duchin al ballenero.
Minutos antes, la televisión nacional japonesa NHK comunicaba que la flota ballenera regresaba a Japón.
“Además
del sin sentido caza de ballenas dentro del santuario ballenero
reconocido internacionalmente, esta campaña ha estado marcada por una
tragedia humana y una real amenaza para el ecosistema antártico”,
aseguró Duchin.
“El Gobierno japonés
y la comunidad internacional deben comprometerse ahora a que esta
temporada de caza de ballenas será la última”.
Ahora, el barco Esperanza de Greenpeace se dirigirá a Australia para poner punto final a la campaña
“En Defensa de nuestros Océanos”,
que durante 14 meses ha denunciado las amenazadas de los océanos. Esta
campaña comenzó en noviembre de 2005 cuando el buque de Greenpeace puso
rumbo a la Antártida, donde activistas impidieron que 82 ballenas
fueran cazadas y presionaron a las compañías que financian esta flota
para que interrumpieran sus actividades.
-
Página web En defensa de nuestros océanos