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Internacional —
Greenpeace ha remitido hoy un escrito al Ministerio de Medio Ambiente en el que demanda la necesidad de que esta administración formule alegaciones al nuevo Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar en Almería.
La aprobación de este nuevo texto presentado por la Consejería de Medio
Ambiente andaluza supondría un aumento desmedido del desarrollo
urbanístico (en algunos casos se quintuplica la extensión edificable en
la actualidad), fomentando un turismo masificado que supondría la
destrucción de la identidad de esta zona del litoral almeriense.
Uno de los casos más llamativos es que si se aprueba el nuevo texto del
PORN se legalizaría la parte del hotel del Algarrobico construida a
partir de los 100 metros de la playa. La Consejería de Medio Ambiente
andaluza pretende legalizar el gigantesco hotel que se construye
ilegalmente en una zona protegida del Parque Natural, la playa del
Algarrobico que, además, invade el área protegida por la Ley de Costas.
“La Junta de Andalucía ha destapado completamente sus verdaderos
intereses: su preocupación por los espacios naturales se reduce a
buscar un entorno inigualable para urbanizaciones, hoteles y campos de
golf. Estamos profundamente decepcionados con sus intentos de legalizar
todas las ilegalidades que hemos venido denunciando en los últimos
tiempos” ha declarado María José Caballero, responsable de la Campaña
de Océanos de Greenpeace.
La organización ecologista recuerda al Ministerio de Medio Ambiente que
debe ejercitar la defensa de los derechos que le corresponden tutelar
legalmente en materia de costas. Además, en la petición presentada al
Ministerio enumera el gran número de figuras de protección que ostenta
el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, muchas de ellas de carácter
internacional, que dan prueba de los valores que alberga esta zona de
litoral mediterráneo.
“El Ministerio de Medio Ambiente tiene que seguir defendiendo la
legalidad como ha hecho en el caso del hotel de Azata en el Algarrobico
y no permitir que el Cabo de Gata sea destruido por los intereses
especulativos. Confiamos en que presente unas alegaciones ejemplares en
este sentido”, añadió Caballero.
— Greenpeace