El tema central de esta cumbre será el calendario para la adopción de
nuevos compromisos de reducción de emisiones, que permitan evitar un
cambio climático peligroso, una vez concluya el periodo actualmente
cubierto por el Protocolo de Kioto (hasta 2012).
Greenpeace considera que las energías renovables son
la clave para evitar la causa del cambio climático, que son las
emisiones de CO2 causadas por la quema de combustibles fósiles. Según
el
informe Renovables 2050, presentado la pasada semana en España,
las
renovables podrían producir 56 veces más electricidad que la demanda de
la España peninsular prevista en 2050.
Nos estamos quedando sin tiempo para el clima. El
cambio climático no es un problema distante con el cual enfrentarnos en
algún momento en el futuro. De hecho nos queda muy poco tiempo para
evitar los impactos más catastróficos. Sin una acción rápida y
decisiva, aquí por parte de los gobiernos, nos encontraremos pronto
montados en un tren fuera de control que será imposible frenar, afirmó
Sara Pizzinato, Responsable de la Campaña de Cambio Climático de
Greenpeace España.
Si el cambio climático sigue sin restricción sus
efectos serán irreversibles. Se supone que los glaciares en el Oeste de
China habrán desaparecido en su mayoría en 2100; los hielos marinos del
Ártico podrían haberse perdido antes de finales del siglo según
determinados modelos, llevando a osos polares, focas dependientes del
hielo, morsas y algunas aves marinas a enfrentarse a la extinción; y
durante las próximas décadas queda el riesgo de que la combinación de
cambio climático regional y los efectos de la deforestación podría
convertir los bosques de la cuenca amazónica en praderas o desiertos.
Greenpeace cree que la meta de la política sobre
cambio climático debe ser mantener un aumento de la temperatura media
global por debajo de 2ºC con respecto a los niveles pre-industriales,
una posición adoptada también por los Jefes de Gobierno de la Unión
Europea. Además es económica y políticamente posible hacerlo con las
tecnologías actualmente conocidas. Las decisiones tomadas en Montreal
determinarán si estas opciones serán viables.
Greenpeace además opina que reforzando y expandiendo
el Protocolo de Kioto a la próxima fase (2013-2017) se conseguirá
mandar una señal fuerte que aumentará la confianza en el mercado de CO2
y animará el mercado a invertir en tecnologías de bajas emisiones. Este
proceso debería empezar aquí en Montreal y llegar a cumplirse en
2008.
Los 156 Gobiernos que han ratificado el Protiocolo
de Kioto tienen ahora la obligación de demostrar sus intenciones.
Tienen que seguir con las negociaciones sobre la próxima fase de Kioto,
con objetivos más profundos de reducciones para los países
industrializados. Estamos protegiendo este planeta para nuestros hijos
y los hijos de nuestros hijos. ¿Estamos realmente preparados para
mirarles a los ojos y decirles: Lo siento, nos hemos quedado sin
tiempo? Concluyó Pizzinato.