Termografía del Ministerio de Industria de Madrid. Los colores verde rojo y amarillo indican que toda la fachada pierde calor.
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Madrid, España —
El nuevo Plan de Ahorro y Eficiencia Energética 2005-2007 del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo que dirige José Montilla, y que será debatido mañana en Consejo de Ministros, es completamente insuficiente para cumplir con nuestro compromiso de cara al Protocolo de Kioto y de hecho se contradice con los objetivos que exige el Plan Nacional de Asignación de Derechos de Emisión aprobado por el Gobierno socialista y por la Comisión Europea.
Tras conocer sus líneas principales, Greenpeace ha calificado este Plan
de Ahorro de Energía del ministro Montilla de absolutamente
insuficiente, lo que a juicio de la organización ecologista demuestra
la falta de voluntad política de Montilla de reorientar de forma
decidida nuestro modelo energético hacia escenarios de mayor
sostenibilidad basados en un uso más eficiente de la energía.
Greenpeace ha presentado hoy los resultados de un estudio termográfico
en distintos edificios de España, que demuestra el alto nivel de
derroche energético por pérdidas de calor (o de frío en verano).
Destaca el pésimo ejemplo del edificio del Ministerio de Industria (se
adjunta termografía). Si las administraciones públicas se tomasen
mínimamente en serio dejar de despilfarrar energía, los objetivos del
plan podrían ser mucho más ambiciosos. Sin embargo, con la única
excepción del Ministerio de Medio Ambiente, ningún otro ministerio ni
comunidad autónoma quiere contribuir al ahorro de energía.
“¿Cómo va Montilla a pedirle a los ciudadanos y a las demás
administraciones que ahorren energía, cuando su propio ministerio es el
peor ejemplo de despilfarro? Es evidente que se podría ahorrar mucha
más energía si hubiese la voluntad política para ello”, ha declarado
Carlos Bravo, responsable del Área de Energía de Greenpeace.
El plan presentado por Montilla, denominado Plan de Acción de la
Estrategia de Eficiencia Energética (E4) 2005-2007, prevé reducir las
emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 32,5 millones de toneladas en
ese periodo. Sin embargo, el Plan Nacional de Asignación de Derechos de
Emisión, elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente, se plantea como
objetivo para que España pueda cumplir con Kioto la reducción, en ese
mismo periodo, de 84,5 millones de toneladas de CO2 en los sectores
“difusos” (transporte, edificios, etc).
Eso significa que de aprobarse y llevarse a cabo exitosamente este Plan
de Ahorro de Energía elaborado por Industria, se logrará como mucho
cumplir con apenas un 40% del total de emisiones de los sectores
difusos al que se ha comprometido el Gobierno.
“Tan ocupado está el ministro Montilla en defender la energía nuclear
que su Ministerio ha dado a luz un Plan de Ahorro de Energía sumamente
rácano”, ha declarado Bravo. “Greenpeace reclama al Gobierno una
reorientación radical y urgente de su posicionamiento energético para
que cumpla sus compromisos de cara al Protocolo de Kioto y de abandono
de la energía nuclear”, añadió Bravo
Greenpeace reclama un mayor esfuerzo económico y presupuestario del
Gobierno y demás Administraciones Públicas para combatir nuestro
elevado nivel de derroche energético, que ha llevado a España a
situarse entre los países más ineficientes de nuestro entorno. De
hecho, por ejemplo, y según reconoce el propio Ministerio de Industria,
el crecimiento de nuestro consumo eléctrico ha sido de un 40% en los
últimos 6 años, que demuestra la irracionalidad de nuestro sistema
energético.
El informe “Perfil Ambiental de España 2004”, publicado por el
Ministerio de Medio Ambiente (MIMAM), reafirma estos datos. De acuerdo
con este informe en España la Intensidad de Energía Primaria (el
cociente entre el consumo de energía primaria y el Producto Interior
Bruto, PIB) en el período 1995-2000 tuvo una tasa de crecimiento medio
anual del 0,5%, mientras que en la Unión Europea (UE-15) tuvo en ese
periodo una reducción del 1,3%.
Es decir, para producir una misma unidad de PIB España ha tenido que
gastar cada vez más energía mientras que la Europa de los Quince en su
conjunto (a pesar del mal dato de España), ha logrado gastar menos
energía para producir esa misma unidad de PIB.
El alto nivel de pérdidas energéticas es una constante en edificios de
todo tipo en España, lo que refleja el pésimo diseño de estos, las
malas prácticas del sector de la construcción en materia de aislamiento
y de la calidad de los materiales utilizados.
A este respecto, Greenpeace reclama, entre otras medidas, la urgente
aprobación de un nuevo y exigente Codigo Técnico de la Edificación que
obligue a evitar al máximo las pérdidas de energía y asegure una
reducción neta del consumo energético de los edificios con el maximo
aprovechamiento de técnicas de aprovechamiento de la energía solar
pasiva y la utililzación obligatoria de energía solar térmica y
fotovoltaica. Greenpeace además pide que se prohiba la instalación de
sistemas de calefacción eléctricos, al ser éstos los más ineficientes
desde el punto de vista energético.
— Greenpeace