Internacional —
Greenpeace considera que los nuevos objetivos del Plan de Fomento de la Energías Renovables para 2010, anunciados por el Gobierno, no son suficientes para que España pueda cumplir Kioto. Greenpeace acusa al ministro de Industria, José Montilla, de echar el freno a un mayor crecimiento de las renovables para no contrariar a los intereses de las grandes eléctricas, más interesadas en la masiva puesta en marcha de centrales térmicas y en evitar el cierre de las nucleares.
Lograr que en 2010 un 12% de la energía primaria provenga de fuentes
renovables es un compromiso irrenunciable (y obligatorio según la Ley
del Sector Eléctrico), pero no basta para frenar el desaforado
crecimiento de las emisiones en España, que superan en más de 30 puntos
el límite de Kioto (un 45% más que en 1990, cuando Kioto sólo permite
un 15%). Cumplir Kioto exige poner freno al crecimiento incontrolado de
la demanda energética y apostar por objetivos de renovables más
ambiciosos, que son técnicamente posibles.
“La lucha contra el cambio climático necesita una mayor contribución de
las energías renovables” -ha declarado Raquel Montón, responsable de la
campaña de Cambio Climático de Greenpeace España- “Se puede y se debe
apostar por objetivos más ambiciosos, puesto que es técnicamente viable
y hay muchas empresas dispuestas a invertir en ellos”.
Los 20.000 MW propuestos para la eólica son una apuesta importante,
pero inferior a la posible y necesaria para una tecnología que está
demostrando un claro y rápido crecimiento. Greenpeace propone elevar el objetivo a 25.000 MW, mediante la incorporación de un Plan Eólico Marino.
La energía solar tampoco sale suficientemente reforzada en el nuevo
plan. La solar fotovoltaica, con 500 MW, no cubre las expectativas de
una industria con gran capacidad y desarrollo tecnológico, además de un
enorme potencial técnico. La solar térmica apenas mejora sus objetivos
y la solar termoeléctrica sólo recibirá apoyos públicos para los
primeros 200 MW instalados, que ya están prácticamente cubiertos en la
actualidad. La organización ecologista coincide con las principales
asociaciones empresariales de la energía solar en pedir al Gobierno que
eleve los objetivos de energía solar a 1.000 MW para solar
termoeléctrica y otros 1.000 MW de instalaciones solares fotovoltaicas.
El Gobierno tiene entre sus obligaciones cumplir con el Protocolo de
Kioto y el compromiso de cierre de las centrales nucleares, pero el
ministro de Industria no está actuando en consecuencia. Las propuestas
de revisión de los planes de renovables y de eficiencia energética se
quedan cortas en la reducción de CO2 que persiguen, y no cumplen con
las expectativas que el potencial y la tecnología de estas energías
limpias ofrecen. Sin embargo Montilla apoya la construcción de más
centrales térmicas e ignora el funcionamiento peligroso y contaminante
de las centrales nucleares españolas, actuando de este modo a favor de
los intereses de las grandes compañías eléctricas como Endesa e
Iberdrola.
“El Sr. Montilla debe decidir si actúa para cumplir con las promesas
del presidente Zapatero de cumplir con Kioto y cerrar las nucleares, o
continuar al lado de las eléctricas"- ha declarado José Luis García
Ortega, responsable de proyectos de la Campaña de Energía de
Greenpeace. “Es el momento de ser valiente y avanzar con decisión y
rapidez por el camino de la energía limpia”.
— Greenpeace