Madrid, España —
Greenpeace presenta hoy un escenario energético para Europa (1), en el que se muestra como se pueden ir cerrando las centrales nucleares al mismo tiempo que se reducen las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en un 30% para el año 2020, evitando de esta forma las consecuencias de un cambio climático peligroso.
El sector eléctrico, en los 25 países de la Unión Europea, está aún
dominado por las grandes compañías que usan los combustibles fósiles y
la energía nuclear. Más del 80% de la energía primaria europea aún
proviene de los combustibles fósiles. El escenario de Greenpeace
“Energy Revolution” muestra que al menos la mitad de la demanda
energética europea podría proceder de fuentes renovables y que las
emisiones de CO2 podrían reducirse en un 75% para el 2050. Sin embargo,
también muestra que si la UE no logra reformar su sector eléctrico, las
emisiones de CO2 se incrementarán aproximadamente un 50% para ese mismo
año.
“Este escenario muestra los pasos a seguir para construir un futuro
basado en fuentes de energía renovables, independientes de los
combustibles fósiles importados, así como de la energía nuclear.
Además, en el corto plazo, creará 700.000 puestos de trabajo para
2010”, ha declarado Sven Teske, experto en energía de Greenpeace
Internacional.
En el contexto español, Greenpeace está preparando un informe en
profundidad del potencial de las renovables en el territorio
peninsular, que es más elevado aún que la media europea. En los
próximos meses se publicará este informe en España, que permitirá
concluir cuánta energía sería posible obtener en cada comunidad
autónoma de cada una de las fuentes renovables, teniendo en cuenta la
disponibilidad de territorio, en comparación con la demanda prevista de
electricidad y de energía total.
“No existe ninguna razón para que España no lidere en Europa el
tránsito hacia un modelo energético sostenible, basado en la eficiencia
energética y las energías renovables, sin energía nuclear y cumpliendo
al tiempo con los compromisos de Kioto. Es tan sólo una cuestión de
voluntad política” declaró Raquel Montón, responsable de la campaña de
Greenpeace España,
El camino hacia un futuro limpio requiere de los gobiernos europeos que:
- Fijen objetivos legalmente vinculantes para las energías renovables.
- Desarrollen una implantación de las tecnologías renovables, que
dependerá de los potenciales técnicos, de los costes reales y de los
potenciales de reducción de costes (2).
- Garanticen el acceso prioritario de las energías renovables a la red de suministro.
- Eliminen las inversiones en combustibles fósiles y nucleares,
empezando con la eliminación de las subvenciones directas e indirectas
de estos combustibles, dinero que se ahorrarían los contribuyentes (3).
Precisamente en un contexto como el actual, de aumento de los precios
de los combustibles fósiles, el margen para aplicar programas de ahorro
y eficiencia energética de forma económicamente eficaz y generar con
energías renovables, es mayor que antes.
“En el sector eléctrico las inversiones y las soluciones son a largo
plazo. Ahora las energías renovables tienen unos costes ligeramente
superiores, pero la mayoría serán más baratas en menos de 15 años.
También está claro que estos resultados pueden ser sólo alcanzados a
tiempo, si empezamos sin retraso en el sector eléctrico”, dijo Teske.
El escenario “Energy revolution” de Greenpeace sólo se conseguirá si se
toman medidas en eficiencia energética concretas y ambiciosas. La
explotación de los potenciales existentes, como el aislamiento de
viviendas, la cogeneración (aprovechar para calefacción del distrito,
el calor residual de la generación de electricidad, en vez de
descargarlo con torres de refrigeración) y el uso eficaz de la energía,
podrían reducir la demanda energética primaria más de la tercera parte
(36%) hasta 2050. “Tenemos que usar la energía producida de forma
eficiente e inteligente” añadió Teske.
Según la propuesta de Greenpeace, el sector de la electricidad
continuará siendo el que tire de las energías renovables: en 2050, más
del 70% de la electricidad podrá ser producida por fuentes de energía
renovable.
Notas:
(1)“Escenario de la Revolución energética”. Instituto Técnico de
Termodinámica de German Aerospace Centre. Está disponible en:
http://www.greenpeace.org/international/press/reports/energy-revolution-a-sustainab
(2) Sin considerar los costes de las emisiones de CO2, el escenario
“Energy Revolution” tendrá costes adicionales por el suministro de
electricidad que no superarían los 6.000 millones de euros/año en 2020
-para todos los países de la Unión Europea (UE-25). Estos costes
adicionales, que representan inversiones de la sociedad para lograr un
suministro energético económico, seguro y medioambientalmente favorable
en el futuro, continuarán disminuyendo después del 2020. Para el 2050
los costes anuales del suministro de electricidad serán de 10.000
millones de euros/año por debajo de lo que estarían, si se siguiera la
tendencia actual.
(3) En 2004, la Agencia Europea del Medio Ambiente estimó que las
subvenciones en la UE-15 para combustibles sólidos, petróleo y gas
sumaban más de 23.900 millones y para las energías renovables 5.300
millones. Hoy en día, las fuentes de energía renovables suponen el 6%
de la producción de energía primaria de los 25 estados miembros de la
UE. La biomasa, que está siendo utilizada principalmente para
calefacción, es la principal fuente renovable. El porcentaje de las
energías renovables para la generación de electricidad es del 15%,
siendo la hidráulica la fuente de energía más importante. La
contribución de las renovables a la demanda de energía primaria para
calefacción es alrededor del 9%.
— Greenpeace