Greenpeace derriba simbólicamente parte del hotel ilegal de Cabo de Gata y lleva sus escombros a la Junta de Andalucía. Con esta acción la organización ecologista pide a Chaves que haga efectiva la demolición del del macrohotel ilegal del Algarrobico de 411 habitaciones y más de 20 plantas en terrenos protegidos del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.
Ampliar imagen
Más imágenes
Internacional —
Con esta acción la organización ecologista pide a Chaves que haga efectiva la demolición del del macrohotel ilegal del Algarrobico de 411 habitaciones y más de 20 plantas en terrenos protegidos del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar
A las 7,30 de la mañana de hoy lunes, una veintena de activistas
de la organización ecologista Greenpeace han depositado delante de la
Casa Rosa , actual residencia del Presidente de la Junta de Andalucía,
Manuel Chaves, los escombros de la demolición simbólica que los
activitas habían realizado el día anterior en el hotel ilegal que sigue
construyéndose en la playa de El Algarrobico. Han depositado también
miles de ladrillos para pedir a Chaves que saque la construcción de un
espacio protegido dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar,
gestionado por la Junta de Andalucía.
Dos activistas han desplegado una pancarta desde los
balcones del edificio donde puede leerse "DEMOLICIÓN HOTEL
ALGARROBICO". Junto a los escombros, varios activistas han desplegado
el mensaje "CABO DE GATA LIBRE DE CEMENTO". Con esta protesta pacífica,
Greenpeace quiere denunciar la pasividad de la Junta de Andalucía en
este caso. El macrohotel de la constructora Azata viene siendo
denunciado por Greenpeace como uno de los mayores escándalos
urbanísticos del litoral español.
"Manuel Chaves tiene hoy la oportunidad de demostrar que su
compromiso con la naturaleza y las costas andaluzas es real. Aún está a
tiempo de arreglar esta situación ilegal, que ha sumido en el
descrédito su gestión ambiental y que puede tener consecuencias muy
graves a nivel internacional" ha declarado María José Caballero,
responsable de la Campaña de Costas de Greenpeace.
El Ministerio de Medio Ambiente ha reconocido ya la ilegalidad
del hotel por situarse dentro del espacio protegido por la Ley de
Costas y ha iniciado los trámites para expropiar la parte afectada. Sin
embargo, la Junta de Andalucía sigue defendiendo que el hotel es legal
a pesar de que el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN)
del Parque Nacional Cabo de Gata-Níjar vigente estipula lo contrario,
que el suelo donde se ubica está protegido y no es urbanizable.
Además, la Consejería de Medio Ambiente está tratando de tapar
todo este turbio asunto mediante la modificación del PORN, que en este
momento se encuentra en periodo de alegaciones. Greenpeace ha
presentado un documento de alegaciones oponiéndose a esta modificación
por considerarla contraria a derecho ya que infringe el ordenamiento
vigente en cuanto a cuestiones de legalidad, oportunidad jurídica y
contenido. Además, el nuevo texto ni ha tomado en consideración ni da
respuesta a los problemas físicos y jurídicos que existen en la
actualidad en el Parque, ni los que puedan darse en el futuro.
"El hotel del Algarrobico se ha convertido en un símbolo de la
destrucción del litoral y del escandaloso poco respecto que la Junta de
Andalucía tiene por el medio ambiente. Greenpeace no va a detenerse
hasta que el hotel haya desaparecido de la playa de El Algarrobico y se
hayan asumido las responsabilidades políticas correspondientes"
añadió María José Caballero.
— Greenpeace