Madrid, España —
El barco Esperanza de la organización ecologista ha pasado el último mes documentando y exponiendo la desastrosa gestión de la pesquería del atún, como parte de la expedición de 14 meses de Greenpeace "En Defensa de Nuestros Océanos" (1).
Durante un mes el Esperanza ha visitado algunos de los principales
caladeros de atún de la región, incluyendo las Islas Baleares, el Norte
de Egipto y el sur de Turquía. Greenpeace ha documentado la actividad
de las principales flotas en el Mediterráneo (2) y ha hablado con los
capitanes de estos barcos. Todas las evidencias confirman el mal estado
de la pesquería en toda la región.
La situación es muy preocupante allí donde ha llegado la expedición. El
Esperanza pasó una semana con las flotas francesa y española y éstas no
encontraron un solo atún. La flota turca está preocupada por el
descenso en el tamaño del atún que capturan, que es evidente pese a que
sólo han estado pescando en esta zona durante los últimos cinco años.
“La industria pesquera no ha aprendido nada del agotamiento del bacalao
en Terranova o del atún rojo en el Atlántico occidental. Simplemente
repiten los mismos errores del pasado en una carrera por capturar los
últimos atunes. Puede que ahora estemos presenciando el colapso de la
pesquería de atún rojo en el Mar Mediterráneo", -afirmó Sebastián
Losada, responsable de la campaña a bordo del Esperanza.- "La intensa
sobreexplotación del recurso en la pasado década por parte de empresas
sin escrúpulos ha provocado una crisis aguda y la Comisión
Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT),
encargada de regular la pesquería, ha mostrado ser completamente
incapaz de hacer cumplir las normas".
En mayo, Greenpeace publicó un informe (3) denunciando el grave
agotamiento del atún rojo en el Mediterráneo y demostrando que hasta
45.000 toneladas de atún rojo podrían haber sido capturadas en 2004 y
2005, pese al hecho de que sólo 32.000 toneladas pueden capturarse
legalmente. Durante el pasado mes, los pescadores con los que
Greenpeace ha hablado admitieron que las cuotas no se respetan y que no
existe un control efectivo sobre la pesquería. Otras evidencias de la
mala gestión de la pesquería encontradas por Greenpeace incluyen la
presencia de palangreros japoneses faenando al Sur de Sicilia en el mes
de junio, en el que la pesca de atún rojo está prohibida, o actividades
de trasbordo de pescado que proporcionan una puerta abierta para que
las capturas ilegales puedan llegar al mercado sin ser debidamente
controladas (4).
Greenpeace demanda a los países del Mediterráneo la protección del atún
rojo en sus zonas de reproducción así como medidas que garanticen un
control efectivo de la pesquería (5).
NOTAS:
(1) La expedición ha expuesto ya amenazas para los océanos como
la caza de ballenas en la Antártida y la pesca pirata en África
Occidental, y ha documentado los hábitats de las grandes profundidades
en la zona próxima a las Azores.
(2) El Esperanza ha documentado las actividades de las flotas
francesa, española y turca, así como operaciones de remolque entre
Libia e Italia, Turquía y granjas de atún en Turquía y Chipre.
(3) Direcciones web del informe de atún y el resumen.
(4) Greenpeace observó la actividad de de ocho a nueve
palangreros japoneses pescando en el Sur de Sicilia (aproximadamente en
posición 32 º 35.34 N, 29º 48.89 E) el pasado seis de junio. El 17 de
junio Greenpeace encontró al ex-palangrero "206 Melissa", abanderado en
Guinea Conakry, en posición 36º 12.67 N, 31º 41.67 E, al sur de
Turquía. La tripulación del barco afirmó que el buque estaba operando
con reefer (barco de transporte) recibiendo atún rojo de los buques
pesqueros de la zona.
(5) Greenpeace demanda a la CICAA:
- un programa de recuperación del atún rojo a largo plazo basado
en el principio de precaución, que incluya una reducción sustancial de
la cuota de atún rojo y la protección de las zonas de reproducción de
la especie;
- un nuevo tamaño mínimo de captura que se ajuste a la edad de madurez sexual de la especie;
- la expansión del cierre de la pesquería para garantizar un
descenso inmediato y controlable del esfuerzo pesquero sobre la
población;
- un programa independiente de observadores tanto a bordo de los
buques atuneros como en las granjas de engorde de atún que registre y
comunique las capturas para asegurar que no se capturan juveniles, que
la cuota es respetada y que la información necesaria para gestionar de
forma sostenible la pesquería está disponible.
— Greenpeace