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Un bebé de orangután en una reserva de Indonesia. Numerosas especies han visto como los bosques donde habitaban han sido destruidos para la plantación de aceite de palma
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El pasado 1 de mayo, Patrick Cescau, Presidente de Unilever, apoyó durante un discurso la demanda de Greenpeace de parar la destrucción de los bosques y turberas de Indonesia para cultivar palma de aceite. También prometió que su producción de aceite de palma sería sostenible para el 2015. Sin embargo, Greenpeace advirtió que, sin detener totalmente la deforestación, los esfuerzos por hacer sostenible la producción de aceite de palma están condenados al fracaso.
Esta decisión de Unilever esta precedida de una reciente campaña de Greenpeace en la que se expone como las empresas suministradoras de aceite de palma de Unilever están destruyendo de manera activa el hábitat de los orangutanes y devastando las turberas y bosques de Indonesia. La destrucción de las turberas de Indonesia contribuyen en un 4% a las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Greenpeace está pidiendo a otras grandes empresas que usan aceite de palma así como a los miembros de la Mesa Redonda Sostenible de Aceite de Palma (RSPO en sus siglas en inglés), que incluye a Procter & Gamble, Kraft, y Nestle, que sumen a Unilever e insistan a sus proveedores de palma para que detengan la destrucción forestal.
La pasada semana, voluntarios de Greenpeace se disfrazaron de orangutanes frente a las sedes de Unilever por toda Europa para denunciar el papel que desempeña esta multinacional en la destrucción de los bosques para la producción de aceite de palma.
“El pequeño paso que ha dado Unilever es sin duda una buena noticia, pero tiene que comprometerse a que sus suministradores de aceite de palma no sigan talando la selva tropical. Es por esto que la moratoria es tan importante” ha declarado Tim Birch, responsable de la campaña internacional de aceite de palma.
Otras compañías como Nestlé y Procter&Gamble son fundamentales para conseguir una coalición de empresas capaces de detener la destrucción forestal y el incremento de gases de efecto invernadero. “Greenpeace no parará su campaña hasta que se frene completamente la destrucción forestal en Indonesia” ha añadido Birch.
El problema de la palma de aceite en cifras: