La biodiversidad del Mar Mediterráneo está amenazada y es vital la
declaración de una red de reservas marinas que cubran el 40% de su
superficie, según este informe. Esta red de reservas marinas en alta
mar debe ser completada con una red de reservas de menor tamaño en
aguas territoriales de los países de la región (1).
“Si bien el Mediterráneo representa tan sólo el 1% de la superficie
marina mundial, se trata de una región muy importante, que da cobijo al
9% de la biodiversidad marina mundial, al 30% del tráfico marítimo y es
uno de los destinos turísticos más populares del mundo (2)”, declaró
Sebastián Losada, a bordo del Esperanza, buque de Greenpeace que está
investigando la pesca de atún en el Mediterráneo-. “La región sufre
también de graves problemas como la sobrepesca, la pesca ilegal o la
contaminación. Es necesario tomar medidas urgentes para proteger sus
toda esta riqueza”
El informe “Reservas Marinas para el Mar Mediterráneo”, concluye que:
- la sobrepesca de especies como el atún rojo es un grave problema, llevando a descensos de hasta el 80% en algunas poblaciones;
- prácticas pesqueras prohibidas como las redes de deriva todavía
se utilizan a gran escala, amenazando no sólo los recursos pesqueros
sino también a otras especies como ballenas y delfines;
- la contaminación, el turismo mal planificado o la destrucción de
los hábitats costeros son graves amenazas a los ecosistemas
mediterráneos.
“Una red global de reservas marinas es vital para asegurar el bienestar
de nuestros océanos y la supervivencia de las especies que albergan”,
afirmó Callum Roberts, Profesor de Biología Marina de la Conservación
de la Universidad de York. “La propuesta de Greenpeace de una red en el
Mediterráneo ayudaría a asegurar la recuperación de ecosistemas
sobreexplotados y degradados en esta región y complementaría nuestra
propuesta de una red mundial de reservas marinas en aguas
internacionales”(3).
Greenpeace demanda a los países mediterráneos la protección de sus
propias aguas a través de una red de reservas marinas y el cumplimiento
de sus compromisos internacionales en esta materia (4).
“La declaración de reservas marinas en todo el mundo (5) está dando
grandes resultados”, añadió Sebastián Losada, responsable de la Campaña
de Océanos de Greenpeace. ”Tras el establecimiento de las reservas el
número de especies aumenta y las poblaciones que han sido
sobreexplotadas pueden regenerarse. Las reservas pueden hacer mucho
para que tanto los objetivos de conservación como las actividades de
explotación de los recursos pueden ser compatibles”.
El Rainbow Warrior, buque insignia de Greenpeace se encuentra en Génova
en la primera parada de un tour “En Defensa de nuestro Mediterráneo”
que lo llevará también a Grecia, Turquía, Líbano, Israel, Francia y
España. Al mismo tiempo el Esperanza, buque de Greenpeace, se encuentra
en el Mediteráneo denunciando la grave sobreexplotación del atún rojo,
una de las pesquerías más importantes de la región que puede
encontrarse al borde del colapso.
Notas:
1. Informe disponible en:
http://www.greenpeace.org/espana/reports/reservas-marinas-para-el-mar-m
2. Resumen del informe disponible en:
http://www.greenpeace.org/espana/reports/resumen-reservas-marinas-para
3. Aproximadamente 220 millones de personas visitan el Mediterráneo
cada año (representando aproximadamente el 40% del turismo global) y se
espera que la cifra aumente hasta los 350 millones en 2025, según la
Organización de Naciones Unidas para el Turismo,
www.unwto.org.
4. Ver el informe (en inglés) “Global Roadmap to Recovery” disponible en
http://www.greenpeace.org/espana/reports/rumbo-a-la-recuperaci-n-una-p5. Los países mediterráneos acordaron tanto en la Cumbre Mundial sobre
Desarrollo Sostenible (2002) como en la Convención sobre Biodiversidad
(CBD) el establecimiento de una red de Áreas Marinas Protegidas para
2012.
6. En 2004 Australia declaró el 24% de la Gran Barrera de Arrecife como
reserva marina estrictamente protegida. Los beneficios de las reservas
marinas para las pesquerías fuera de los límites de las reservas han
sido probados en lugares tan distantes como Filipinas, Santa Lucía o
las Islas Canarias.