Madrid, España —
Greenpeace ha remitido hoy una carta a la Consejera de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Fuensanta Coves, en la que la felicita por su rechazo a la ampliación de la Central Térmica de Carboneras (Almería), aunque le pide que tenga en cuenta el gran potencial que las energías renovables representan en esta comunidad para disponer de una alternativa más sostenible al carbón que las térmicas de gas de ciclo combinado.
Según los resultados preliminares de un estudio sobre el potencial de
las energías renovables que Greenpeace está realizando, Andalucía
podría cubrir varias veces su demanda energética mediante sus propios
recursos renovables. Así, el potencial de generación de energía solar
fotovolatica integrada en los edificios andaluces podría satisfacer más
de tres veces la demanda eléctrica de Andalucía. Además, el potencial
del recurso eólico marino en Andalucía produciría casi dos veces la
demanda de la comunidad y siete veces más que una gran central térmica
de carbón como la de Endesa en Carboneras o la térmica de Iberdrola en
Arcos de la Frontera (Cádiz).
El pasado 4 de abril, una treintena de miembros de Greenpeace
instalaron una central solar fotovoltaica portátil en el interior de la
térmica de Carboneras para exigir a Endesa que abandonara su proyecto
de ampliación con un nuevo grupo de carbón (hulla importada) de 700-800
MW. Tras la acción, la Junta de Andalucía hacía pública su intención de
no permitir la ampliación. Al día siguiente, tras una serie de
reuniones con Greenpeace en Almería, Izquierda Unida, Partido
Andalucista, PSOE y el Grupo Independiente por Almería (GIAL),
expresaron también su rechazo al proyecto.
"Endesa debe abandonar definitivamente su planes de ampliación de
Carboneras, y dedicar sus recursos a las energías renovables" -ha
declarado Raquel Montón, responsable de la campaña de energía de
Greenpeace- "No hacen falta más centrales térmicas, sino acabar con el
derroche de energía y aprovechar las energías renovables tan abundantes
de las que disponemos".
Andalucía ha aumentado en un 55% sus emisiones de gases de efecto
invernadero, con respecto al año 1990, diez puntos por encima de la
media nacional. La construcción de centrales térmicas imposibilita el
cumplimiento del Protocolo de Kioto y hace inviable la lucha contra un
cambio climático peligroso.
Dado el protagonismo que puede tener Andalucía en el crecimiento de las
renovables, Greenpeace pide a la Junta su apoyo para que, en la
revisión del Plan de Fomento de las Energías Renovables, el Gobierno
español eleve el objetivo de potencia instalada en centrales solares
termoeléctricas a 1000 MW (actualmente está en 200 MW), además de otros
1000 MW de instalaciones solares fotovoltaicas. Así mismo
Greenpeace reclama la elaboración de un Plan Eólico Marino, como
parte del compromiso de revisar el Plan de Fomento de las Energías
Renovables.