La demanda sigue creciendo en España de forma irracional ante la práctica inexistencia de medidas de ahorro y eficiencia energética
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Madrid, España —
Greenpeace reclama al Gobierno que establezca un sistema de garantía del origen de toda la electricidad producida, no sólo de la de origen renovable, para asegurar que exista transparencia en el mercado eléctrico e igualdad de oportunidades para que los consumidores puedan elegir. Esos certificados deberían ir siempre unidos a la electricidad física y no venderse por separado. De esta manera, se evitaría un mercado paralelo que confundiría al consumidor y perjudicaría el actual sistema de remuneración de las renovables, que ha sido reconocido por la Comisión Europea como el más eficaz de Europa.
Greenpeace recalca la necesidad de desarrollar un único mecanismo de
Garantía de Origen de la Electricidad, en el que se incluyan las
disposiciones para garantizar la electricidad de origen renovable y la
de cogeneración, pero que permita establecer un adecuado etiquetado eléctrico
que aporte la necesaria transparencia para que el consumidor tenga
información fiable, en todos los casos, sobre el origen y el impacto
ambiental del producto que adquiere, es decir, de la electricidad. La
organización ecologista ha hecho llegar a la Comisión Nacional de
Energía sus alegaciones al “Proyecto de Real Decreto de regulación de
la garantía del origen de la electricidad procedente de fuentes de
energía renovables”, que ha sido remitido por el Secretario General de
la Energía al Consejo Consultivo de Electricidad por trámite de
urgencia.
“Resulta difícil de justificar que para la electricidad de origen
renovable sí se establezca un mecanismo de certificación, un registro y
un órgano certificador, y para el resto de la electricidad se deje al
arbitrio de las compañías comercializadoras de electricidad el elaborar
la información que deben facilitar a sus clientes. Lo más transparente
y fiable es que el mecanismo, el registro y el órgano fuese el mismo
para toda la electricidad”, ha declarado José Luis García Ortega,
responsable de proyectos de la Campaña de Energía de Greenpeace.
Greenpeace cree que los certificados de garantía de origen renovable
pueden servir para que el consumidor tenga certeza de que si ha optado
por adquirir energía de origen renovable, ésta lo sea realmente, pero
es imprescindible que estos certificados vayan unidos a la misma
electricidad en toda transacción comercial, y por tanto no puedan ser
negociables por separado de la electricidad que certifican.
"Lo que se necesita es garantizar de dónde viene la electricidad que
uno elija comprar, no crear un mercado paralelo de certificados. El
certificado de origen renovable sólo puede ser obtenido por quien
realmente produce y vende energía renovable, no debe acabar en manos de
quien está vendiendo energía sucia, que lo podría utilizar para
ocultarla y engañar al consumidor”, ha añadido García Ortega.
Greenpeace continuará alentando la campaña “QUEREMOS SABER de dónde viene la electricidad, PARA PODER ELEGIR energía limpia”,
para lograr que el Gobierno cumpla el mandato legal de aprobar un
etiquetado eléctrico uniforme y fiable que informe al consumidor sobre
el origen e impacto ambiental de toda la electricidad.
— Greenpeace