El informe es un resumen de casos descubiertos y puestos de manifiesto
por
Greenpeace y la organización
GeneWatch. Ha sido hecho público
hoy en Holanda y puede consultarse online en
www.gmcontaminationregister.org.
Entre los casos de contaminación en todo el mundo destacan:
- La venta de carne de cerdos modificados genéticamente vendida para consumo humano.
- Cultivos contaminados con OMG que contienen sustancias farmacéuticas.
- Cultivo y distribución de semillas de maíz ilegales resistentes a antibióticos.
- Plantación de OMG ilegales que han entrado de contrabando en los países.
- Mezclas de OMG no aprobadas en alimentos.
El informe revela 113 casos en 39 países. Es preocupante que la
frecuencia de casos está aumentando: en 2005 se detectaron en 11
países. La contaminación se ha detectado incluso en lugares como el
Reino Unido, donde se supone que sólo se realizan cultivos
experimentales “cuidadosamente controlados”.
En España vienen dándose casos de contaminación desde 1998, este
año Greenpeace ha encontrado 10 casos entre Aragón y Cataluña
(Greenpeace España hará público un amplio informe estudio dentro de un
mes)
En España, único país de la UE en el que se han cultivado transgénicos
a gran escala, se han dado problemas relacionados con los
transgénicos: casos de contaminación, falsedad en las
declaraciones públicas de cultivo, ausencia de segregación y
trazabilidad, connivencia entre la Administración y las
multinacionales- ha declarado Juan-Felipe Carrasco, responsable de la
campaña de Transgénicos de Greenpeace- Ya es hora de que el Gobierno
aplique la transparencia pública y el control que tanto reclamaba
cuando estaba en la oposición. Esta medida es urgente puesto que en
España hay un gran descontrol sobre los OMG.
“Esto puede ser sólo la punta del iceberg, ya que no hay registro
oficial de casos de contaminación” -ha añadido Juan-Felipe Carrasco,
responsable de la campaña de Transgénicos de Greenpeace- “La mayor
parte de los incidentes de contaminación se mantienen en secreto tanto
por compañías como por gobiernos”.
Greenpeace demanda la constitución de un registro obligatorio de
casos de contaminación, así como la adopción de estándares de
identificación y etiquetado de todos los transportes internacionales de
OMG.
La publicación del informe se produce sólo días antes de la reunión de
132 países que han firmado el Protocolo de Bioseguridad. En su última
reunión un acuerdo inminente en este sentido fue bloqueado por la
presión de EEUU, Argentina y Canadá, principales productores de
transgénicos.