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A las 15:00 de la tarde ocho todoterrenos y dos vehículos especiales llegaron a l lugar de la acción con el objetivo de desalojar a todos los activistas. El contenedor de la organización ecologista que alberga ocho activistas de activistas en su interior se mantiene frente de la central nuclear.
Comunicado de las 19:10
Greenpeace pone en evidencia la necesidad del cierre inmediato de la central nuclear de Garoña
La organización ecologista espera la rápida puesta en libertad de los 30 activistas aún detenidos
Tras casi doce horas de acción de resistencia pacífica en la central nuclear de Garoña (Burgos), la Guardia Civil ha puesto fin a la protesta desalojando a todos los activistas de Greenpeace, que han sido trasladados a dependencias policiales. La organización ecologista ve así logrado uno de sus objetivos de dar a conocer a la opinión pública la intención del Ministerio de Industria de no cumplir el compromiso electoral del partido del Gobierno de cerrar la de Garoña y el resto de las centrales nucleares.
“Garoña está totalmente amortizada desde hace años y es una central nuclear obsoleta, que sufre graves problemas de seguridad por agrietamiento y corrosión,
además, su escasa producción eléctrica está sobradamente compensada por
el incremento anual de la electricidad renovable” ha declarado Carlos
Bravo, responsable de la campaña de Energía Nuclear de Greenpeace.
Su permiso de explotación termina en julio de 2009, aunque la
empresa propietaria, Nuclenor (Endesa 50%-Iberdrola 50%), ha pedido una
prórroga de otros 10 años para la central, aunque Greenpeace entiende
que no existe ningún obstáculo económico, tecnológico ni energético que
impida el cierre de la planta, sino que es necesario por motivos de
seguridad y medioambientales.
La acción comenzaba esta mañana sobre las 6:00 horas cuando unos
sesenta activistas de la organización instalaban un contenedor en la
puerta de la central nuclear, en el marco de la campaña “yo soy
antinuclear”. En el interior del contenedor se encontraban ocho
activistas dispuestos a resistir el tiempo necesario.
Los ecologistas, que han sido recibidos con mangueras de agua a presión por personal de la empresa, también se han situado en los accesos a la central unidos unos a otros por tubos y cadenas. La protesta pacífica
ha transcurrido sin novedades hasta que poco antes de las tres de la
tarde, miembros de la Guardia Civil les han desalojado y trasladado a
dependencias policiales. El contenedor ha sido perforado con una radial
y sus ocupantes también han sido detenidos.
A lo largo del día, numerosas personas y colectivos de la zona, como
Ecologistas en Acción de Burgos o la asociación Avaca se han acercado
ha apoyar y alentar a los activistas, Greenpeace agradece estos y otros
muchos gestos llegados de diferentes puntos del país.