28/09/06 - La Unidad de Delitos Transgénicos identifica campos de maíz transgénico de Pioneer en Algerri/Lleida
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Internacional —
Se ha documentado la presencia de cultivos transgénicos en Cataluña, Aragón y Castilla-La Mancha y denunciado el secretismo, las irregularidades y los daños provocados por estos cultivos en el único país de la UE cuyo Gobierno tolera su presencia a gran escala
Unas semanas después de que el Ministerio de Agricultura (MAPA) apruebe
un nuevo grupo de variedades de maíz modificado genéticamente (MG) para
su cultivo en España, único país de la UE en que se cultivan
transgénicos a gran escala y en un contexto de absoluta falta de
control sobre este tipo de cultivos, la caravana de Greenpeace
denominada "Unidad de Delitos Transgénicos" termina en la provincia de
Albacete la campaña "Denunciando la contaminación genética", cuyo
objetivo ha sido investigar y denunciar la situación de los
transgénicos en España y los daños provocados por éstos. La expedición,
que comenzó el pasado 25 de septiembre en Manresa -provincia de
Barcelona-, ha recorrido numerosas localidades de Cataluña, Aragón y
Castilla-La Mancha y termina este fin de semana en los municipios de
Elche de la Sierra (viernes) y Casas Ibáñez (sábado).
La unidad móvil, dotada de varios espacios, entre ellos un laboratorio
equipado para detectar campos de maíz transgénico y contaminaciones en
campos convencionales y ecológicos, ofrece multitud de materiales
pedagógicos y una exposición. En ella se han realizado durante dos
semanas numerosos encuentros y jornadas de puertas abiertas en las
principales zonas de maíz MG de España. Aragón, Castilla-La Mancha y
Cataluña son, en este orden, las principales regiones cuyas
Administraciones toleran e incluso fomentan el cultivo de transgénicos
a pesar del amplio rechazo social. "Hemos comprobado in situ,
intercambiando pareceres e información con investigadores,
organizaciones de consumidores y de productores, autoridades locales,
industriales y ciudadanos en general, que los españoles no quieren
transgénicos, que son percibidos como una aberración ecológica y
económica pero que, desgraciadamente, los gobiernos regionales y el
MAPA prefieren seguir protegiendo los intereses de las 3 ó 4 empresas
que los comercializan por encima de las consideraciones ambientales,
sanitarias y socioeconómicas", ha afirmado Juan-Felipe Carrasco,
responsable de la campaña contra los transgénicos de Greenpeace.
En estas dos semanas se han afianzado lazos con organizaciones
ecologistas y sociales que trabajan por una agricultura más justa, por
una mayor biodiversidad y por el respeto al medio ambiente y al mundo
rural. Se han recogido muestras de variedades locales, gravemente
amenazadas por los transgénicos, se han analizado decenas de campos
transgénicos para informar a la población de su presencia a escasos
metros de las tierras de cultivo para alimentación, y se ha evaluado la
situación de los agricultores ecológicos cuyas tierras están amenazadas
por el maíz transgénico. El éxito en la recogida de miles de firmas
para la campaña de etiquetado de derivados animales, cuyo objetivo es
alcanzar en la UE un millón de firmas para exigir a la Comisión Europea
que se etiqueten los productos procedentes de animales alimentados con
transgénicos, demuestra que la ciudadanía está preocupada por su
alimentación y exige su derecho a ser informada para evitar consumir
transgénicos. "No nos olvidemos que más del 80% de los transgénicos se
emplean para producir piensos para alimentar a las diferentes
ganaderías, y que directa o indirectamente estos peligrosos productos
acaban en nuestros platos", ha recordado Carrasco.
El pasado martes, un grupo de activistas de Greenpeace marcó un campo
de maíz transgénico experimental con una señal gigantesca de
"prohibido" en Zuera, Zaragoza, como mensaje simbólico para que las
administraciones prohíban definitivamente los cultivos transgénicos. El
campo en cuestión, escondido por sus dueños para evitar su
localización, está solamente a unos centímetros de maíz destinados a la
comercialización (por lo tanto, con un alto riesgo de contaminación de
la cadena alimentaria humana y animal), en las inmediaciones de varias
poblaciones, y a pocos metros del río Arga. Las variedades transgénicas
que contiene, plantean una serie de graves riesgos para el medio
ambiente y la salud. Este tipo de señales aparecieron esta misma mañana
simultáneamente en España, México y Filipinas. "Se trata de una señal
de Greenpeace para evitar la contaminación irreversible de la
agricultura y la naturaleza y para alertar sobre los efectos a
largo plazo de los transgénicos en el suelo, los animales, las plantas
y la salud humana; la contaminación genética en todo el planeta es una
amenaza para la biodiversidad, la seguridad alimentaria, el modo de
vida de los agricultores y la elección de los consumidores", ha
recordado Carrasco.
Greenpeace realizó ayer, jueves, una rueda de prensa conjunta con el
alcalde de Albacete y la Asociación de consumidores y usuarios
ecológicos La Tierrallana. Esta ciudad, cuyo alcalde manifestaba ayer
su apoyo a la campaña contra los transgénicos de Greenpeace, es la
única capital de provincia declarada Libre de Transgénicos por sus
autoridades1. La Tierrallana, por su parte, ha recibido de manos de la
ministra de Medio Ambiente el premio Ecogourmets 2006 otorgado a "la
mejor asociación de consumidores ecológicos de España por fomentar y
reconocer a las personas y entidades que han trabajado a favor de los
alimentos ecológicos". Este galardón es un reconocimiento a una
organización que ha venido ejerciendo un importante trabajo político
durante los últimos años a favor de una agricultura social y
ambientalmente sostenible en Castilla-La Mancha.
Ante la agresión sin precedentes que suponen estos peligrosos cultivos,
son ya 172 las regiones y 4.500 los municipios de toda la UE que se han
declarado libres de transgénicos, lanzando así un claro mensaje a una
Comisión Europea que sigue anteponiendo los intereses de las
multinacionales a los de los ciudadanos y del medio ambiente. "España,
ante la evidencia de que la coexistencia entre transgénicos y no
transgénicos es imposible2, debe imperativamente dejar de ser el campo
experimental de toda la UE", ha concluido Carrasco.
Para más información:
1.- Moción aprobada por unanimidad en el pleno del Ayuntamiento
el día 27 de abril de 2006 para declarar el municipio Libre de
Transgénicos y pedir al Gobierno de Castilla-La Mancha que no autorice
más transgénicos y al de España la prohibición de estos cultivos.
2.- Ver el informe de Greenpeace, Assemblea Pagesa y Plataforma
Transgènics fora! "La Imposible Coexistencia", disponible en la página
www.greenpeace.es
— Greenpeace