A primera hora de esta mañana el Rainbow Warrior lanzó una llamada de auxilio tras ser abordado por tripulantes de los barcos atuneros que ataron sus embarcaciones al buque insignia ecologista mientras más de una decena de barcos lo rodeaban, bloqueando virtualmente cualquier tipo de acceso.
La Prefectura Marítima ha enviado un remolcador, el Abielle Flanders y realizado la siguiente declaración: "Confirmamos que hemos decidido que el Rainbow Warrior sea remolcado tan pronto como sea posible por el ETV Abeille Flanders, desde su punto de atraque en Marsella. Esta operación será financiada por las autoridades francesas".
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Greenpeace ha aceptado esta decisión para aliviar la tensión existente dado que somos una organización pacifista, a pesar de no estar obligados a hacerlo ya que no hemos quebrantado ninguna ley" ha declarado Mike
Finchen, capitán del Rainbow Warrior.
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Los pescadores de atún están fuera de control en alta mar y ahora también en puerto" ha declarado Sebastián Losada, responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace España a bordo del Rainbow Warrior. "
La flota pesquera industrial de atún que ha bloqueado nuestro barco necesita asumir su parte de responsabilidad sobre el estado del atún rojo en el Mediterráneo. Deberían ser los primeros interesados en apoyar nuestra llamada al establecimiento de una red de reservas marinas para conseguir un Mediterráneo sostenible, saludable y productivo. Nuestra propuesta persigue los intereses a largo plazo del medio ambiente y de todas las comunidades pesqueras, tanto en Francia como en el resto del Mediterráneo" concluyó Losada.
La expedición de Greenpeace
En Defensa de Nuestros Océanos muestra las maravillas y las mayores amenazas a la biodiversidad en los océanos del Planeta y reclama el establecimiento de una red global de reservas marinas que cubra el 40% de los océanos y mares.