La energía eólica es necesaria para solucionar los graves problemas ambientales ocasionados por la quema de combustibles fósiles y los residuos nucleares
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Madrid, España —
El mayor recurso energético de España es el sol: con las tecnologías actuales se podría generar 45 veces la demanda de electricidad en 2050. La capacidad de generación de electricidad con fuentes renovables en el territorio peninsular español equivale a 56,42 veces la demanda de electricidad proyectada en 2050.
Esta es la principal conclusión del estudio “Renovables 2050: un informe sobre el potencial de las energías renovables en la España peninsular”, presentado hoy por Greenpeace simultáneamente en Madrid y Barcelona. La
capacidad de generación renovable es tan elevada que se podría plantear
incluso la posibilidad teórica de cubrir todas las demandas de energía,
no sólo eléctrica, pues equivale a 10,36 veces la demanda peninsular de energía total proyectada en 2050.
“Somos un país rico en energías renovables, que son la forma más segura
y limpia de garantizar el abastecimiento energético y cumplir el
Protocolo de Kioto. Hay que aprovechar estos recursos y no seguir
invirtiendo en centrales térmicas y nucleares que nos obligan a
depender de energías sucias, caras e importadas”, ha declarado Juan
López de Uralde, director de Greenpeace.
Según el estudio, los recursos renovables más abundantes son los asociados a la energía solar:
con tecnologías solares disponibles hoy (termoeléctrica,
fotovoltaica y chimenea solar) se podría generar electricidad
equivalente a 45,3 veces la demanda eléctrica o a 8,32 veces la demanda
energética total de la península en 2050, destacando la energía solar
termoeléctrica, cuyo potencial de generación supone el 62,6% del total
renovable.
“Nuestro mayor yacimiento energético es el sol, pero si queremos vivir
verdaderamente en “el país del sol”, el Gobierno tiene que cambiar el
papel absolutamente marginal que se le ha dado hasta ahora en las
planificaciones energéticas a las distintas formas de aprovechar la
energía solar”, ha declarado José Luis García Ortega, responsable de
proyectos de la Campaña de Energía de Greenpeace.
Greenpeace pide una apuesta política decidida a favor de las energías
renovables, con objetivos más ambiciosos y mayores recursos económicos,
y en detrimento de las energías sucias. La abundancia de recursos
renovables de nuestro país debería permitir abordar con confianza las
próximas decisiones de política energética y climática: directiva de
renovables, revisión de las primas, fiscalidad ecológica, etiquetado
eléctrico, planificación energética, plan de cierre nuclear, Plan
Nacional de Asignación de emisiones y nuevos objetivos de Kioto.
Según el estudio de Greenpeace, los recursos están ampliamente
distribuidos en el territorio peninsular, por lo que existen infinitas
opciones de configurar un mix de generación de electricidad totalmente
renovable (utilizando sólo un 5,3% del territorio y excluyendo todas
las zonas catalogadas bajo alguna figura de protección ambiental, lo
que equivale al 28% del territorio), e incluso sería técnicamente
viable abastecer completamente la demanda energética total con fuentes
renovables. Hay varias tecnologías capaces de generar por sí solas una
cantidad de electricidad superior a la demanda prevista en 2050: solar
termoeléctrica (35 veces), eólica terrestre (8 veces), solar
fotovoltaica con seguimiento (5 veces), chimenea solar (3 veces),
fotovoltaica en edificios (2 veces), eólica marina (1,2 veces), energía
de las olas (1,1 veces).
El elevadísimo potencial de las renovables contrasta con la timidez del
Plan de Energías Renovables, recientemente aprobado por el Gobierno
para llegar a cubrir con estas energías un 12% de la demanda española
de energía primaria para 2010. Incluso en energía eólica, la mayor
apuesta del actual plan, la potencia que sería posible instalar, tanto
en tierra como en el mar, supera en 53 veces el actual objetivo del
plan.
El informe ha sido realizado para Greenpeace por el Instituto de
Investigaciones Tecnológicas (IIT) de la Universidad Pontificia
Comillas, y es el primero del proyecto “Revolución Energética”.
El objetivo de este proyecto es averiguar si las renovables son
suficientes para cubrir la demanda energética de la sociedad y
verificar si es posible encontrar la solución al cambio climático
mediante la sustitución completa de los combustibles fósiles por
energías renovables, junto a un uso más eficiente de la energía.
La segunda parte, que se publicará el año próximo, se ocupará de
calcular cuántas energías renovables se podrían integrar en el sistema
eléctrico y cómo se podría componer un mix de generación 100% renovable
que satisfaga toda la demanda de electricidad en el horizonte
2050.
— Greenpeace