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Desde el 27 de marzo hasta el pasado 10 de abril, fecha en la que el
barco salió rumbo a Europa, los funcionarios del IBAMA (Instituto
Brasileño de Medio Ambiente) mantuvieron arrestado el buque BSLE
Express en el puerto de Santarém, en la provincia de Pará, en el
corazón de la Amazonia. Tras la inspección, fueron confiscados 732
metros cúbicos de madera aserrada que estaban siendo embarcados
fraudulentamente. La documentación del cargamento de madera contenía
información falsa de las especies que llevaba a bordo (1).
“El BSLE Express es la excepción que confirma la regla. En la única vez que el IBAMA inspecciona un barco en Santarem,
tiene que obligar a descargar un tercio de la madera que estaba siendo
embarcada ilegalmente” ha declarado Miguel Angel Soto, responsable de
la Campaña de Bosques de Greenpeace. “Los próximos barcos seguirán
trayendo madera tropical procedente de la deforestación y la tala
ilegal, problemas graves que hacen de Brasil el cuarto país emisor de
gases de efecto invernadero”
Aparte de la madera que fue confiscada por el IBAMA en el puerto de
Santarem y que, por tanto, no fue embarcada, el BSLE Express no lleva a
bordo madera tropical de ninguna de las empresas señaladas por
Greenpeace en la acción llevada a cabo en marzo contra el buque Galina
III. En esta acción Greenpeace denunció que seis compañías madereras
(2) que operan en la Amazonia habían sido multadas en numerosas
ocasiones (el caso más grave recibió dos multas de cerca de un millón
de dólares en el 2007), tienen planes de gestión forestal cancelados,
están acusadas de actividades ilegales relacionadas con su actividad
maderera (incumplimiento de leyes, falsificación de documentos y
blanqueo de madera), el robo de tierras y la tala en tierras públicas y
tramitación de madera ilegal procedente de la deforestación. Algunas de
estas compañías han sido incluso acusadas de estar involucradas en
violencia e intimidación, incluyendo amenazas de muerte y corrupción.
Estas seis empresas vinculadas con la tala ilegal son habituales
proveedoras de madera tropical del mercado español y están asentadas en
el estado brasileño de Pará, de donde procede más del 86% de la madera
tropical importada por el sector maderero español. Durante el mes de
marzo, Greenpeace ha podido documentar cómo madera de algunas de esas
seis empresas ha sido desembarcada en los puertos gallegos de
Vilagarcía (Pontevedra) y Ferrol (A Coruña).
La Unión Europea es el principal destino de la madera tropical brasileña del
Estado de Pará. Y ésta es también la principal región exportadora al
mercado español de madera tropical brasileña. El Gobierno Brasileño
reconoce que “la explotación maderera no sostenible llega hasta el 90%
de toda la madera extraída en el bosque amazónico” (3). Greenpeace
estima que la ilegalidad en el sector puede estar en torno al 80%. El
Gobierno reconoce que por lo menos un 63% de la producción de madera en
rollo es completamente ilegal y afirma que, como muchas empresas no
siguen las normas de las autorizaciones dadas para el manejo forestal,
la ilegalidad es aún superior. Incluso los planes de manejo forestal
autorizados son papel mojado en manos de las madereras.
“Debido a los escasos recursos del IBAMA para llevar a cabo inspecciones regulares, no
es posible asegurar que la madera amazónica presente en el mercado de
la Unión Europea proceda de fuentes legales” ha declarado Soto. “Por
este motivo, la UE necesita una legislación más restrictiva que asegure
que todos los productos forestales que se comercializan en el mercado
europeo provengan de fuentes legales y de bosques bien gestionados”
(4).
(1) La nota de prensa del IBAMA está disponible en:
http://www.ibama.gov.br/2008/04/14/fiscalizacao-no-porto-de-santarem-e-concluida/
IBAMA ha impuesto multas por valor de 290 mil Reales (171,876 US$ o
108,505 Euros) a las empresas madereras RainbowTrading Importacao e
Exportacao Ltda, Sabugy Madeiras Ltda, Madeireira Lider Ltda, U.T.C
Madeiras Ltda, Batista e Farias Transf. de Madeiras Ltda. y Eco-Log
Exportadora de Madeira Ltda.
Estas mismas empresas habían exportado madera el pasado mes de marzo a
bordo del barco Galina III, descargándola en los puertos de Flushing
(Países Bajos), Leixoes (Portugal), Caen (Francia), Villagarcia y
Ferrol (España). Las empresas europeas a quienes iba destinada la
madera confiscada por el IBAMA fueron United Timber Company LLC,
Rodenhuis Holding BV (Holanda), Etablissements Peltier (Francia) y
Fernando Martins Coelho (Portugal).
(2) Las seis empresas son: Madesa– Madeireira Santarém Ltda,
Estância Alecrim, Pena Agro-Florestal Madeireira Ltda, Madeireira
Rancho da Cabocla Ltda, Industrial Madeireira Curuatinga y Tradelink
Madeiras Ltda. El historial delictivo de dichas empresas aparece en el
informe de Greenpeace “Un futuro para los bosques”, disponible en: http://www.greenpeace.org/international/press/reports/future-for-forests
(3) Plan Nacional para la prevención y combate de la deforestación en la Amazonia. Marzo de 2004, Gobierno Federal de Brasil
(4) La Comisión Europea publicará a mediados de mayo una propuesta
legislativa para regular el comercio de madera y sus productos
derivados.
Para hacer llegar a la Comisión Europea el apoyo a esta ley por parte
de de los ciudadanos Greenpeace está recogiendo firmas en su página
web: https://colabora2.greenpeace.es/informate/index_bosque.php