Madrid, España —
Amigos de la Tierra y Greenpeace dan la bienvenida a la propuesta que la Consellera de Economía de Menorca llevará al Pleno del Consell del próximo lunes para que se declare la Isla libre de transgénicos. España es el único país de la Unión Europea en permitir el cultivo a gran escala de variedades modificadas genéticamente (OMG). La única forma para las regiones o municipios de preservar su agricultura y su entorno frente a los riesgos de estos cultivos es declararse zona libre de transgénicos.
La decisión de Menorca está justificada en el contexto europeo dado que
en mayo de 2004 la Comisión Europea reanudó las autorizaciones de OMG
para su comercialización en el mercado europeo después de seis años de
moratoria, cediendo a la presión de la industria biotecnológica y de
grandes países productores de cosechas transgénicas como Estados Unidos.
Al día de hoy el número de regiones y provincias declaradas libres de
transgénicos o habiendo hecho público su deseo de restringir los
cultivos modificados genéticamente asciende a 164 en la Unión Europea,
siendo dos en nuestro país, Asturias y País Vasco. Asimismo, más de
4500 municipios y pequeñas zonas prohíben el uso de cultivos
transgénicos, basándose en el deseo de preservar la agricultura de
calidad, proteger sus cultivos de una contaminación genética
irreversible y preservar el medio ambiente y la salud de los impactos
previsibles de los cultivos transgénicos.
Según Liliane Spendeler, responsable del área de biotecnología de
Amigos de la Tierra España: “El cultivo de variedades de maíz
transgénico en nuestro país desde hace ocho años demuestra que no se
pueden evitar las contaminaciones de los cultivos convencionales y
ecológicos cuando se siembran en la misma zona variedades transgénicas.
Por otro lado, persisten grandes incertidumbres sobre la inocuidad de
los alimentos transgénicos para la salud humana y animal, por lo que es
imprescindible preservar una agricultura y alimentación sin
transgénicos. La declaración de zonas libres de transgénicos es una
buena herramienta para perseguir este fin”.
Amigos de la Tierra y Greenpeace han iniciado el verano pasado una
campaña con el objetivo de fomentar la declaración de zonas libres de
transgénicos. Según Juan-Felipe Carrasco, responsable de la campaña de
transgénicos de Greenpeace: “Mientras defiende una agricultura de
calidad, la Isla de Menorca envía un claro mensaje político que
esperamos anime a otras regiones, municipios y zonas de España a actuar
en el mismo sentido”.
— Greenpeace