Madrid, España —
En la mañana de hoy el alcalde de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón, y el Director de Greenpeace han presentado el Planteamiento Energético preliminar de la candidatura olímpica Madrid 2012, que ofrece un escenario 100% de energías renovables. En el marco del actual debate energético, el programa presentado hoy demuestra que dotarnos de energía de fuentes totalmente renovables no sólo es necesario y urgente, sino que, además, es posible
Vivimos tiempos difíciles desde el punto de vista ambiental: el cambio
climático es una realidad que ya se manifiesta de manera clara, y que
se agravará en la medida en que no seamos capaces de poner en marcha
las soluciones adecuadas para reducir las emisiones contaminantes. La
buena noticia es que esas soluciones están disponibles.
El pasado 16 de febrero entró en vigor el Protocolo de Kioto contra el
cambio climático. Un acuerdo internacional para poner freno a las
emisiones de gases que acentúan el efecto invernadero. Los datos de la
Unión Europea conocidos ayer ponen de manifiesto el alejamiento de
España de los compromisos adquiridos, y la necesidad de un esfuerzo
mucho mayor para impulsar la reducción de emisiones. Superamos en un
45% el nivel español de emisiones, en comparación con 1990, año de
referencia.
2012 es un año olímpico. Pero es también el año en que el Protocolo de
Kioto contra el Cambio Climático cumple sus plazos; y en el que deberán
ponerse en marcha nuevos objetivos, mucho más ambiciosos, para evitar
el aumento de las temperaturas. La Unión Europea se ha comprometido a
reducir en un 30% sus emisiones para el 2.020.
En las últimas semanas se está hablando mucho de los problemas
asociados a la degradación ambiental. Nos alegra por ello hoy hablar de
SOLUCIONES.
Un planteamiento claro de impulso a la eficiencia energética y las
energías renovables como el que hoy se presenta marca con claridad el
camino a seguir. Un Plan que contempla satisfacer las necesidades
energéticas de Madrid 2012 al 100% con fuentes renovables de energía es
una demostración práctica de que romper la dependencia del petróleo no
sólo es urgente, sino que, además es posible.
La actual dependencia del petróleo y otros combustibles fósiles para el
abastecimiento de energía es un lastre ecológico y también económico.
Nuestro país es cada vez menos eficiente en el uso de la energía. Para
crecer una unidad de PIB necesitamos cada vez de más energía, al
contrario de nuestros vecinos europeos. Esta situación dinamita nuestra
competitividad y es insostenible.
En tan sólo un año el Sol abastece a la Tierra de una cantidad de
energía 15.000 veces superior al consumo anual de energía atómica y
fósil. Solamente en un país soleado como España, el Sol aporta hasta
seis veces más de energía que el consumo anual planetario. Si en la
Comunidad de Madrid se integrara la energía fotovoltaica en todos los
edificios, los datos de Greenpeace ofrecen una cifra potencial de
60.000 Mw instalados.
En otras palabras, es posible sustituir todo el potencial de recursos
fósiles por recursos solares. La tecnología existente está aumentando
su eficacia a un ritmo sin precedentes y es más que probable que en
2012, lo que hoy se plantea como un objetivo ambicioso haya quedado
desbordado por la realidad.
Nos alegra ver que el compromiso de dotar a Madrid 2012 de energías
renovables empieza a tomar cuerpo. Que las ideas se concretan en planes
y proyectos que harán posible cumplir con ese compromiso. Técnicamente
es posible, sólo depende de la voluntad de los responsables que lo que
hoy presentamos se convierta en realidad.
Desde Greenpeace seguiremos de cerca la evolución de de este proyecto,
para conseguir no sólo que se cumpla sino que se quede corto en el
esfuerzo que Madrid necesita para impulsar las energías renovables.
Cualquiera que sea la ciudad que finalmente se lleve los juegos
olímpicos de 2012, este impulso a las energías renovables debe seguir
en Madrid con o sin juegos olímpicos.
La energía limpia es una necesidad y 2012 la oportunidad para darle un
impulso decisivo en Madrid, en toda España y globalmente.