La sentencia absuelve de todos los cargos a tres de los activistas encausados y
dicta
penas de seis meses de prisión por delito de desobediencia a la
autoridad para el que fuera capitán del Rainbow Warrior durante la
acción, Daniel Rizzotti y una multa de diez días por una falta contra
el orden público para Phillip Walter Lloyd. La organización ecologista valora en estos momentos las acciones a tomar y la posibilidad de recurrir la condena del capitán.
“La sentencia se ajusta mucho más a los hechos que la acusación
desproporcionada y abusiva de la Fiscalía.”, -ha declarado Juan López
de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace- “Esta sentencia cierra una
etapa negra marcada por el intento de silenciar a Greenpeace y sus
campañas. De alguna manera nos sentimos reforzados tras esta sentencia
que reconoce la encomiable labor de nuestra organización. Seguiremos
trabajando, como hasta ahora, por la defensa del medio ambiente y la
paz.”
En el juicio celebrado la pasada semana en el Juzgado Nº 1 de lo Penal
de Cádiz el Fiscal rebajaba su petición inicial de penas para los
encausados de 12 años a un total de casi 9 años de prisión. Así
las peticiones del Ministerio Fiscal quedaban en tres años para el
argentino Daniel Rizzotti por desobediencia y resistencia grave, dos
años de prisión para el neozelandés Phillip Walter Lloyd por
resistencia grave, dos años y catorce fines de semana para el español
Carlos Bravo por resistencia grave y lesiones por imprudencia y nueve
meses de prisión por desobediencia tanto para la española María Teresa
Ambrós como para el norteamericano Lawrence Martin.
“Las acciones de Greenpeace no serían posibles sin miles de socios y
simpatizantes. Estamos especialmente agradecidos a los miles de
personas y decenas de organizaciones que nos han apoyado en este caso”,
añadió Juan López de Uralde.
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