Activistas de Greenpeace estiran una petición que contiene un millón de firmas alrededor de la oficina central de la Comisión Europea en Bruselas, pidiendo el etiquetado de leche, carne, huevos y demás productos derivados de animales que han sido alimentados con organismos modificados genéticamente (OMG).
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Bruselas, Bélgica —
Greenpeace ha entregado hoy a Markos Kyprianou, comisario europeo de Sanidad y Protección de los Consumidores, 1.000.000 de firmas de ciudadanos que piden el etiquetado de leche, carne, huevos y demás productos derivados de animales que han sido alimentados con organismos modificados genéticamente (OMG). Greenpeace ha recogido estas firmas en 21 estados miembro de la UE entre mayo de 2005 y diciembre de 2006; de Irlanda a Polonia y de Finlandia a Grecia, los ciudadanos exigen de esta forma el derecho a saber si los alimentos que compran se han producido a partir de OMG.
La participación pública en los procesos de decisión es una piedra
angular de la propuesta de constitución de la UE que está intentando
revitalizar la presidencia alemana. Otorga a la sociedad civil el
derecho a exigir que se legisle en base a los principios fundamentales
que aparecen en la Constitución, entre los cuales se encuentra el
derecho a la información y a la libertad de expresión (nota 1).
En
la declaración firmada por los ciudadanos se lee: “Exigimos el
etiquetado obligatorio de los productos que provienen de animales
alimentados con OMG. El derecho a la información es un derecho
fundamental en la Unión Europea.”. Según las últimas encuestas, la
mayoría de los consumidores no quiere comer productos provenientes de
animales alimentados con transgénicos.
Una grave trampa en la
legislación europea exime a los productos derivados de animales de ser
etiquetados: alimentos como los aceites, salsas o galletas tienen que
ser etiquetados si los ingredientes tienen un contenido en transgénicos
igual o superior a 0,9%. Lo mismo ocurre con los piensos para animales.
Sin embargo, la norma europea no obliga a etiquetar los productos
alimentarios derivados de animales alimentados con OMG – carne, leche,
huevos o sus derivados-.
“Se trata de un llamamiento a la UE
para que impida que los transgénicos entren en la UE por la puerta de
atrás y terminen en nuestros platos”, ha afirmado Juan-Felipe Carrasco,
responsable de la campaña contra los transgénicos de Greenpeace. “Con
esta entrega de firmas al Comisario Kyprianou, exigimos a la Comisión
Europea que garantice a la ciudadanía el derecho a elegir si quiere o
no alimentarse con productos derivados de animales alimentados con
transgénicos.”
Más del 90% de las cosechas transgénicas
importadas por la UE corresponden a soja y maíz destinados a la
fabricación de piensos para la ganadería. Esto significa que están
entrando todos los años en la cadena alimentaria de los ciudadanos de
la UE unos 20 millones de toneladas de transgénicos sin que los
consumidores sean informados de ello.
“Con la legislación
actual, la única opción que tienen los consumidores es comer alimentos
producidos a partir de transgénicos”, ha recordado Juan-Felipe
Carrasco. “Es fundamental retirar los OMG de la cadena alimentaria en
Europa pues suponen una grave amenaza para la biodiversidad y la salud”.
NOTAS:
Greenpeace
ha entregado las firmas al Comisario Mr Kyprianou a las 11.45 en la
esquina VIP de la sala de prensa de la Comisión. A partir de las 11.30
se realizará una actividad a la salida del Berlaymont.
1. Según el
artículo I-47(4) de la propuesta de Tratado Constitucional de la UE: "
Un grupo de al menos un millón de ciudadanos de la Unión, que sean
nacionales de un número significativo de Estados miembros, podrá tomar
la iniciativa de invitar a la Comisión, en el marco de sus
atribuciones, a que presente una propuesta adecuada sobre cuestiones
que estos ciudadanos estimen que requiere un acto jurídico de la Unión
para los fines de la aplicación de la Constitución...”.
— Greenpeace