La reducción en el origen y el aprovechamiento total de los residuos es la unica forma de llegar al objetivo cero.
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Madrid, España —
La gran mancha química de 80 km de largo ha alcanzado la ciudad china de Harbin, de 3,8 millones de habitantes, y amenaza con llegar a ciudades rusas situadas aguas abajo.
El 13 de noviembre una explosión en una planta química en la provincia
china de Jilin liberó grandes cantidades de contaminación química,
vertiendo finalmente 100 toneladas de benceno al río Songhua.
El benceno es una sustancia tóxica, cancerígena por exposición a corto
y largo plazo. Por esta razón y dado que la mancha tóxica se está
desplazando aguas abajo, extendiéndose de esta forma la contaminación,
se ha interrumpido el suministro de agua. Los niveles de contaminación
medidos en el río superan 108 veces los niveles de seguridad admitidos
por la legislación china.
La ciudad rusa de Khabarosh está en alerta por la llegada de la
mancha tóxica.Aunque los efectos agudos del vertido se irán disipando
por dilución, el impacto ecológico del río tardará mucho tiempo en
desaparecer y más si el benceno ha alcanzado a contaminar las aguas
subterrráneas.
Agua contaminada para 300 millones de personas
La contaminación generalizada del agua en China es un grave problema.
Aproximadamente el 70% de los río y lagos están contaminados por
vertidos industriales, además, faltan sistemas de depuración de aguas
residuales.
Cerca de 300 millones de personas están obligadas a depender de
suministros de agua contaminada. El rápido crecimiento industrial chino
ha derivado en graves problemas de contaminación y grandes agresiones
ambientales. Se está sacrificando la salud ambiental china a largo
plazo por un beneficio económico inmediato.
— Greenpeace