Activistas de Greenpeace en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en conflicto.
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Activistas de la organización ecologista y pacifista Greenpeace están realizando, desde primera hora de la mañana, una acción directa no violenta en la Plaza del Pilar de Zaragoza, para denunciar que en España (y concretamente en Zaragoza) se están fabricando bombas de racimo que podrían ser vendidas a países en conflicto. Los activistas han descolgado una pancarta de unos 200 metros cuadrados en la basílica del Pilar, con el lema “Por la paz: no a las bombas de racimo”.