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Aunque más del 40% de las viviendas están vacías la mayor parte del año, en las Islas Baleares se cementan o asfaltan 1,4 hectáreas de territorio al día. La creación de urbanizaciones dispersas lleva pareja la creación de autopistas para disponer servicios a estas residencias. De esta forma, con infraestructuras y viviendas unifamiliares se va ganando poco a poco terreno a los ENP. De hecho, el Plan de carreteras de Mallorca prevé en una primera fase 73 actuaciones, de las cuales 24 afectan directamente a ENP.
Las amenazas directas a estos espacios protegidos van desde la afección directa e indirecta por la ampliación del dique de Es Botafoc en el puerto de Ibiza, que afecta al ENP de Ses Salines de Ibiza y Formentera, hasta la ampliación del puerto deportivo Port Adriano en Calvià, que afecta a la pradera de posidonia que conecta con el ENP de Cap de Cala Figuera y dos reservas de interés pesquero. La presión que ya sufre S'Albufera de Mallorca se ve agravada por el proyecto de campo de golf en Son Bosc (Muro), que asfixiaría aun más la periferia de este ENP.
Estas son las cifras de amenazas directas o en el entorno de sus límites de protección que se han proyectado o están ejecutándose en los ENP que Greenpeace ha analizado en su informe:
"Puede que la declaración de un espacio protegido les sirva a los políticos para ponerse medallas sobre su apuesta por salvar la costa. Pero cuando, años después, descubren que esa protección es incompatible con algún proyecto urbanístico, intentan saltarse la norma que ellos mismos elaboraron, convirtiendo a estos espacios en 'parques de papel', en papel mojado", ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña de Costas de Greenpeace.
La paralización de muchos avances en materia de gestión costera, como el archivo y el olvido por parte del Ministerio de Medio Ambiente de la Estrategia de Sostenibilidad de la Costa o el abandono de procesos de expropiación de edificaciones ilegales como el hotel de El Algarrobico (Almería), demuestran la nula política de gestión ante la crisis. Una actitud que intenta obviar la normativa ambiental y relegar el medio ambiente a una segunda división de los problemas estatales.
Greenpeace considera que la política ambiental debe ser prioritaria. Por ello, reclama la puesta en marcha de las siguientes medidas:
“Greenpeace considera que la defensa de la costa tiene que ser incondicional por parte de las administraciones implicadas, sin rebajas ni excusas. No tiene ningún sentido derribar chiringuitos ilegales en playas urbanas si se sigue manteniendo un hotel ilegal de 21 plantas en la playa protegida de El Algarrobico. Y como El Algarrobico hay muchos otros ejemplos”, concluyó Marcos.
Nota
1. Los ENP más amenazados son: ENP de Formentera (Formentera), Ses Salines de Ibiza y Formentera (Ibiza y Formentera), Xarraca y Nord de Sant Joan (Ibiza), Cap Enderrocat-Cap Blanc (Mallorca), Cap de Cala Figuera (Mallorca), Sa Dragonera, Serral Den Salat y La Trapa (Mallorca), Costa Brava de Mallorca y Formentor (Mallorca), L'Albufereta y Badies de Pollença y Alcúdia (Mallorca), L'Albufera de Mallorca, Na Borges (Mallorca), Área Marina Punta Prima-Illa del L'Aire (Menorca), Costa Sud de Ciutadella y Cap Negre (Menorca), Del Alocs a Fornells, La Mola y S'Albufera de Fornells (Menorca) y D'Addaia a S'Albufera, S'Albufera des Grau y de S'Albufera a La Mola (Menorca).
Más información:
El informe Destrucción a Toda Costa 2009 en su versión completa o dividido por Comunidades Autónomas está disponible en las páginas www.destruccionatodacosta.com ó www.greenpeace.es