Destrucción a toda costa, 2008. Acantilados Andrax, Sa Mola, Mallorca. Islas Baleares.
Ampliar imagen
España —
Tras la información publicada este fin de semana, en la que se hacía referencia a un escrito remitido por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) a Greenpeace -que aún no ha sido recibido- en el que afirmaba haber encontrado “trece imprecisiones“ en el informe Destrucción a Toda Costa 2009, Greenpeace quiere manifestar que se reitera en su advertencia de los daños que la ampliación del puerto de Ibiza suponen para el medio ambiente.
Greenpeace quiere recordar además, que su estudio se basa en referencias bibliográficas de diferentes instituciones, organizaciones sociales o de medios de comunicación e incluso del propio Govern Balear y que según estas fuentes, los trabajos ocasionarían un daño para el medio ambiente sin precedentes en la historia de la isla.
La ampliación del puerto de Ibiza implica un serio impacto ambiental, tanto por sus efectos directos contra una especie protegida nacional e internacionalmente como es la Posidonia oceanica, como por los indirectos, derivados de la contaminación provocada por la actividad del puerto. “De hecho, el propio Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha solicitado al Estado español la paralización de la obra por los posibles daños a los ecosistemas marinos”, ha declarado Pilar Marcos, responsable de la Campaña de Costas de Greenpeace.
Greenpeace quiere aclarar que en el momento en el que se reciba el escrito al que hace referencia el comunicado de la Autoridad Portuaria, se responderá punto por punto.
“No nos sorprende este tipo de reacciones por parte de la Autoridad Portuaria; especialmente cuando la propia Administración pública promueve proyectos de obra civil en los que se distorsiona su necesidad real y que suponen grandes beneficios económicos para unos pocos a la vez que se infravalora el grave impacto ambiental que se va a ocasionar”, ha apuntado Juan López de Uralde, director de Greenpeace España.