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Greenpeace denuncia, en la víspera del Día mundial de los Océanos, la 
gravísima situación que atraviesan los recursos pesqueros y llama la 
atención sobre la protección de los ecosistemas marinos profundos. 
Greenpeace demanda medidas urgentes para salvar la pesquería del atún 
rojo en el Mediterráneo, el cierre del caladero de anchoa en el Golfo 
de Vizcaya y una moratoria internacional sobre el arrastre de 
profundidad en alta mar

Greenpeace denuncia, en la víspera del Día mundial de los Océanos, la gravísima situación que atraviesan los recursos pesqueros y llama la atención sobre la protección de los ecosistemas marinos profundos. Greenpeace demanda medidas urgentes para salvar la pesquería del atún rojo en el Mediterráneo, el cierre del caladero de anchoa en el Golfo de Vizcaya y una moratoria internacional sobre el arrastre de profundidad en alta mar

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España — Activistas a bordo del barco de Greenpeace Arctic Sunrise interceptaron ayer un pesquero pirata italiano en el mar Mediterráneo, a los que confiscaron casi dos kilómetros redes de deriva. En las redes encontraron atunes rojos inmaduros y una tortuga marina que más tarde fue liberada con vida.

El Arctic Sunrise fue al encuentro del pesquero italiano Diomede II, que faenaba en aguas internacionales con redes de deriva de entre 8 y 10 km de longitud, aproximadamente a cincuenta kilómetros de la costa de Sicilia, Italia (1).

La tripulación del pesquero había cubierto el nombre y el número de matrícula de la embarcación para evitar ser identificada. El Diomede II cuenta con licencia para pescar con palangre y con artes fijas, y a una distancia máxima de quince kilómetros de la costa. El Arctic Sunrise sigue ahora al Diomede II hacia su puerto base, y Greenpeace ha solicitado a los servicios guardacostas que confisquen sus redes y las capturas ilegales realizadas.

Las redes de deriva son enormes redes flotantes que actúan como "cortinas de la muerte" para el pescado y otras especies marinas. Estas redes han sido prohibidas tanto por las Naciones Unidas como por la Unión Europea por su efecto destructivo. Por ejemplo, en el Mediterráneo son responsables de la muerte de miles de ballenas, delfines y tortugas cada año (2). A pesar de las prohibiciones, flotas rederas de Italia y otros países mediterráneos como Turquía o Túnez continúan empleándolas. Las Autoridades italianas siguen confiscando cientos de los kilómetros de estas redes cada año.

 "Las prohibiciones son inútiles si no se controla el cumplimiento de las normas" ha declarado Sebastián Losada, de la campaña de océanos de Greenpeace. "Italia y las autoridades comunitarias deben terminar con esta práctica vergonzosa y garantizar que estos barcos piratas no tienen acceso a los puertos europeos. Es un escándalo que Greenpeace siga encontrando embarcaciones comunitarias de reciente construcción pescando con redes de deriva, tantos años después de haber sido prohibidas".

La Comisión Europea ha propuesto nuevas leyes que incluirían en una lista negra a los pesqueros implicados en prácticas ilegales, pero Italia y otros países miembros están intentando suavizar estas normas.

Greenpeace lanzó una campaña en 2006 pidiendo la creación una red de reservas marítimas para el mar Mediterráneo. Estas reservas son vitales para asegurar que las poblaciones de peces se recuperen y la industria pesquera tenga un futuro. Los grandes depredadores como el atún y el pez espada, que se encuentran en el punto de mira de las redes de deriva están en peligro a escala mundial y se estima que en los últimos años su número se ha reducido en un 90%. Una red de reservas marítimas y el final de la pesca pirata son dos elementos básicos para la recuperación del Mediterráneo, y dos elementos que beneficiarán a la industria pesquera en su conjunto.

Notas:
(1) El Diomede II fue hallado en posición 37º 59.8 N, 16º 45.8 E. El barco fue construido en 2006 y dispone de licencia para pescar con palangre y artes fijas a una distancia máxima de quince kilómetros de la costa. El barco estaba pescando con una red de deriva de entre 8 y 10 kilómetros a unos 50 kilómetros de la costa, en aguas internacionales.

(2) En 1990 se estimó que entre 8 y 29 ballenas y delfines resultaban capturados por cada 100 lances de redes de deriva en la pesquería Italiana, lo que resultó en una estimación anual de 8,000 cetáceos atrapados en estas redes cada año. Ver: Di Natale A. & G. Notarbartolo di Sciara (1994). A review of the passive fishing nets and trap fisheries in the Mediterranean Sea and of cetacean by catch. International Whaling Commission Report, Special Issue 15:189-202.

(3) La Comisión Europea ha propuesto un reglamento que elabora una "lista negra" de buques pirata. Estos piratas no podrían entrar en puertos comunitarios y perderían otros privilegios, incluido el acceso a subvenciones públicas.