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Destrucción a toda costa, 2008. Emisario factoría química de Solvay, Torrelavega, Cantabria.
Ampliar imagenAndalucía, la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, Canarias, Ceuta y Melilla comparten este año el primer puesto de un hipotético podio como las regiones litorales que más han maltratado su costa. En el segundo puesto estarían Cataluña, Baleares y Galicia, que continúan acosando su medio natural con el ladrillo y la contaminación. Euskadi, Cantabria y Asturias les siguen muy de cerca, replicando en el norte el modelo devastador mediterráneo.
La costa de Cantabria presenta un estado de conservación desigual, con tramos privilegiados por su estado que se alternan con otros donde predominan rasgos más propios de latitudes mediterráneas: zonas costeras fuertemente urbanizadas, agresiones a espacios protegidos en el litoral, aberrantes actuaciones en la costa emprendidas por el Ministerio de Medio Ambiente y puertos deportivos con una capacidad que nunca es suficiente y que no cesan de crecer.
Más del 85% de la población de Cantabria vive en la franja costera, lo que se ha traducido, entre otras alteraciones, en rellenos y desecaciones de zonas intermareales, vertidos directos industriales y urbanos a las rías y bahías y sobreexplotación de sus recursos pesqueros y marisqueros. Aproximadamente el 50% de los estuarios han sido rellenados, ganándose suelo al mar para usos agropecuarios, urbanísticos, industriales y para infraestructuras del transporte.
En el informe se destacan los casos de las viviendas construidas en La Argolla, dentro del espacio protegido del Parque Natural de Oyambre paralizadas tras la apertura de un expediente sancionador de la Dirección General de Biodiversidad, aunque no se ha sabido más del proceso de infracción.
También se destaca la construcción del nuevo puerto pesquero-deportivo de Laredo, que provocará una profunda modificación en el entorno de la playa de la Salvé y una pérdida importante de su naturalidad, así como el caso de la depuradora de Vuelta Ostrera, en Suances, construida sobre la marisma de La Junquera y con una sentencia de demolición que no se ha ejecutado.
El tramo del litoral de Cantabria más afectado por la contaminación, especialmente la industrial, se sitúa en la zona central de la región. Se trata del estuario de Suances y de la bahía de Santander, a donde llegan la mayor parte de los vertidos a las rías. Los puntos de vertidos más preocupantes de Cantabria son la planta de pasta de celulosa de Sniace en Torrelavega y la planta de la industria del cloro de Solvay, también en esta localidad. También hay que destacar los vertidos actuales e históricos del sector metalúrgico y de la minería como causantes de la degradación ambiental de estas áreas.
En el informe Destrucción a Toda Costa 2008, Greenpeace considera que ha llegado el momento de dar un giro a la situación del litoral y aboga por la urgente puesta en marcha de las siguientes medidas:
PUNTOS NEGROS EN CANTABRIA, INFORME DESTRUCCIÓN A TODA COSTA 2008
1.Laredo. Nuevo puerto pesquero-deportivo.
2.Bahía de Santander. Contaminación industrial y urbana severa.
3.Suances. Ría de San Martín de la Arena. Contaminación industrial severa.
4.Suances. Depuradora de Vuelta Ostrera construida sobre la marisma.
5.San Vicente de la Barquera. Urbanización en el Parque Natural de Oyambre.
02 julio 2008