Ayer finalizó el plazo para que los diferentes países firmantes del “Acuerdo” de Copenhague presentaran sus objetivos de reducción de emisiones y, según el análisis realizado por Greenpeace, el contenido actual del acuerdo queda lejos del objetivo que se había marcado: “emprender las acciones para evitar que el calentamiento global supere los 2ºC”, el límite crítico para evitar los peores impactos del cambio climático (1).