Greenpeace pide la retirada de la propuesta de Real Decreto que primará la quema de carbón nacional en las centrales térmicas, ya que se basa en supuestos falsos, supone un parche que no evitará la inevitable desaparición de un sector no competitivo como el carbón, perjudica al medio ambiente y a la lucha contra el cambio climático, no favorece la creación de empleo, aumenta los costes totales del sistema eléctrico, rompe con las reglas del mercado, perjudica a las energías renovables y es contrario a la normativa europea.