Los recursos del mar Mediterráneo se encuentran bajo presiones de diferente origen. Entre ellas están la sobrepesca, la pesca de arrastre, el uso de redes de deriva, la acuicultura, la introducción de especies foráneas o alóctonas, la contaminación, la construcción de oleoductos y gasoductos, la navegación comercial, el dragado de fondos, el turismo y el incremento de la población.