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Greenpeace propone la creación de una red de reservas marinas 
protegidas que cubra el 40% del mar Mediterráneo que incluye ejemplos 
de los diferentes habitats que se encuentran en la región, áreas 
importantes de desove, reproducción y cría, necesarias para un 
correcto funcionamiento del ecosistema

Greenpeace propone la creación de una red de reservas marinas protegidas que cubra el 40% del mar Mediterráneo que incluye ejemplos de los diferentes habitats que se encuentran en la región, áreas importantes de desove, reproducción y cría, necesarias para un correcto funcionamiento del ecosistema

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El mar Mediterráneo une África, Asia y Europa. Sus aguas bañan 19 países que comparten 46.000 km de costa. Esta abundante fuente de recursos ha ayudado al desarrollo de la civilización humana durante miles de años y ahora se encuentra seriamente amenazada. El mar Mediterráneo necesita nuestra protección ahora. Casi completamente cerrado, las aguas del mar Mediterráneo tardan hasta 100 años en renovarse por completo. Este ambiente es único y aloja un vasto número de ecosistemas incluidas las ricas praderas submarinas, barreras de coral, montes submarinos, surgencias de agua fría y fosas que alcanzan fácilmente los 5.000 m de profundidad.

En el mar Mediterráneo viven más de 10.000 especies, que representan entre el ocho y el nueve por ciento de la biodiversidad marina a nivel mundial mientras que ocupan sólo el 0,7 % del superficie marina total. Muchas especies son endémicas, no se encuentran en ningún otro lugar. Al menos 1 de cada 4 es única en el Mediterráneo. Además algunas especies como la foca monje, Monachus monachus; la tortuga verde, Chelonia mydas, y la tortuga laúd, Dermochelys coriacea,  están seriamente amenazadas.Millones de personas que habitan en los países ribereños dependen de este mar como fuente de alimento y vínculo entre los tres continentes. Esta elevada población y las fuertes consecuencias de la explotación del mar tanto desde por medio de la pesca, el desarrollo de la acuicultura, la extracción de gas y petróleo, el transporte marítimo y los dragados han ejercido una enorme presión en el ecosistema marino.

Este mar, tan importante en la configuración y pilar de la historia y cultura de la región, se encuentra hoy  seriamente amenazado. Actualmente, las zonas totalmente protegidas cubren menos del uno por ciento del mar Mediterráneo- una minucia comparado con el veinte al cincuenta por ciento que recomiendan los científicos. El mar Mediterráneo debe ser protegido para asegurar que su rica biodiversidad se mantiene y continúa suministrando los recursos necesarios para los países que dependen de él.