13 barcos atuneros franceses han rodeado y abordado al Rainbow Warrior anclado fuera de Marsella.
Con la autoridad marítima mirando, los pescadores han procedido a atar sus embarcaciones al RW con cuerdas de amarre. El buque insignia de Greenpeace, Rainbow Warrior, no ha podido entrar en el puerto de Marsella debido a que la autoridad portuaria ha rebocado el permiso de atraque que previamente le había concedido.
Greenpeace pide el establecimiento de una Red de Reservas Marinas que cubra el 40% del mar Mediterráneo para proteger su salud y productividad.
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