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Toma de muestras en la estación de muestreo ST0 en Corrales 
(marismas). Expertos del laboratorio francés CRIIRAD especializado en 
investigación y medición de la radiactividad han confirmado la 
gravedad del problema radiactivo generado por la empresa Fertiberia en 
las Marismas de Huelva, a causa de sus vertidos de fosfoyesos 
radiactivos (más de 120 millones de toneladas en unas 1.200 hectáreas 
de marismas). Descargar imagen en alta resolución [1]

[1] http://www.greenpeace.org/raw/image_orig/espana/photosvideos/photos/expertos-del-laboratorio-franc-2.jpg

Toma de muestras en la estación de muestreo ST0 en Corrales (marismas). Expertos del laboratorio francés CRIIRAD especializado en investigación y medición de la radiactividad han confirmado la gravedad del problema radiactivo generado por la empresa Fertiberia en las Marismas de Huelva, a causa de sus vertidos de fosfoyesos radiactivos (más de 120 millones de toneladas en unas 1.200 hectáreas de marismas). Descargar imagen en alta resolución

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España — Greenpeace comparecerá hoy en Bruselas, a solicitud de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, para explicar la denuncia que ha presentado sobre el desastre medioambiental de las Marismas de Huelva. La organización ecologista expondrá las irregularidades e incumplimientos de diversas Directivas europeas cometidos por empresas como Fertiberia y FMC-Foret, con la connivencia de la Junta de Andalucía, entre otras Administraciones.

“La situación de las Marismas de Huelva es una auténtica catástrofe y se ha convertido en el punto más contaminado de Europa debido a los vertidos tóxicos y radiactivos procedentes de estas empresas” -ha afirmado Carlos Bravo, responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace.

Huelva vive acosada por tierra, mar y aire por altos índices de contaminación. Los 120 millones de toneladas de fosfoyesos, residuos procedentes de la fabricación de fertilizantes químicos, se encuentran en las puertas de la ciudad de Huelva con una extensión cercana a las 1.200 hectáreas. Prestigiosos estudios científicos, como los de la Universidad Pompeu Fabra o el Instituto de Salud Carlos III y el Centro Nacional de Epidemiología, marcan a Huelva como el punto de España con mayor grado de mortalidad por cáncer.

A los millones de toneladas de fosfoyesos radiactivos vertidos, hay que añadir la contaminación incontrolada de las marismas por cesio-137. Se trata de un isótopo radiactivo artificial, muy peligroso, que se está liberando de forma directa a un afluente del rio Tinto desde el punto de vertido denominado CRI-9, a causa de la irresponsabilidad de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, el Consejo de Seguridad Nuclear y el Ministerio de Industria. Greenpeace descubrió esta contaminación en octubre de 2007 aunque, según se ha podido saber después, llevaba produciéndose desde tiempo atrás con conocimiento de las Administraciones implicadas, y desde entonces ni la Junta de Andalucía ni el Gobierno central han puesto en marcha ninguna actuación para evitar la continuidad de estos vertidos radiactivos.
 
Desde los años noventa diferentes informes oficiales señalan la preocupante situación que vive la zona. La Junta de Andalucía marca al estuario de Huelva como el más contaminado del mundo por acumulación de metales pesados en los sedimentos de la ría (1). Por su parte, el Ayuntamiento de Huelva señala el alto grado de contaminación que padece el entorno de la ciudad y alerta sobre las medidas urgentes que son necesarias emprender (2). Sin embargo, hasta la fecha ninguna de las Administraciones responsables de resolver el problema ha tomado las medidas necesarias sino que han sido cómplices de las industrias, que lejos de mejorar, han seguido empeorando la situación.

A la vista de todas estas irregularidades y de la flagrante vulneración de las normas europeas, Greenpeace presentó en 2007 una petición al Parlamento denunciando el caso. “Las autoridades europeas se han mostrado muy preocupadas con la situación que vive Huelva. Es evidente que no van a seguir permitiendo esta intolerable agresión sanitaria y ambiental que se está cometiendo impunemente por parte de Fertiberia, la Junta de Andalucía y el Ministerio de Medio Ambiente”, ha declarado Julio Barea, responsable de la campaña de Contaminación de Greenpeace.

Notas:

(1) Situación actual y estimación de la evolución del estado ambiental de la ría de Huelva (1992). Expediente 16/92-C-00. Informe Esturión.
(2) Conclusiones sobre el Plan de Trabajo para la recuperación ambiental de la Ría de Huelva. Documento Oficial del Ayuntamiento de Huelva del año 1997.

Más información sobre el caso de Huelva y la presentación a la Comisión en:
http://www.greenpeace.org/espana/campaigns/contaminaci-n/puntos-negros