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La experiencia de la cima
Relocalización
Construyendo comunidades en la naturaleza
Relocalizar
Preservar las tierras agrícolas

Cambiar el patrón de la comunidad
Espacios verdes urbanos productivos

Transporte público
Reciclaje 100 por ciento
Preservar la jungla

Como la era de los líquidos baratos llega a su final, la sociedad consumista moderna cambiará. De la misma manera, las sociedades en desarrollo que persiguen los beneficios de la globalización lucharán para crear economías en una era con escasez de combustibles líquidos. Las comunidades más localizadas e independientes experimentarán el menor trastorno.

El petróleo es un recurso fijo del planeta, que representa luz del sol acumulada durante miles de millones de años, primero el alga marina y otros organismos marinos (no los dinosaurios) capturaban energía solar, formaban vínculos de carbono, reunían nutrientes, morían, se hundían en los suelos de los océanos y quedaban enterrados en eónes de sedimento. Como cualquier recurso fijo no renovable, el petróleo es limitado, y su consumo aumentará, llegará al máximo y disminuirá.

La producción mundial del petróleo incrementó por 150 años hasta la primavera de 2005, cuando la producción mundial del petróleo crudo alcanzó cerca de 74.3 millones de barriles por día (mb/d), y el total de combustibles líquidos, incluyendo las arenas de alquitrán, gas licuado y biocombustibles, los cuales alcanzaron 85 mb/d. A pesar de los esfuerzos desde entonces y los relatos de “billones de barriles” de petróleo en campos no descubiertos, la producción de líquido ha permanecido cerca de 85.5 mb/d por tres años, la meseta sostenida más larga en la historia moderna del petróleo. Los descubrimientos de nuevos campos llegaron a la cima hace 40 años.

 

 

peak oilMientras las economías en todos lados quieren crecer, así también la demanda por el petróleo aumenta en el mundo. La brecha entre esta nueva demanda y la plana o deteriorada producción llevará a los precios a un aumento o escasez. Esa es la cima del petróleo que lo cambia todo. 

La experiencia de la cima

La cima del petróleo no es una teoría sino una simple observación de una ocurrencia común y natural. La cima del petróleo es sólo un síntoma de una población exponencialmente creciente, con demandas exponenciales crecientes que alcanzan los límites mundiales de todos los recursos.

“La cima del petróleo ha sido por mucho tiempo una realidad para la industria del petróleo,” dice Anita M. Burke, antiguo asesor en jefe de Shell Internacional en Cambio Climático y Sostenibilidad. “El creer cualquier otra cosa demuestra los hechos de la ciencia.” En 2007, el Dr. James Schlesinger, antiguo Secretario de Defensa y Energía de Estados Unidos afirmó rotundamente, “si habla con los líderes de la industria, ellos conceden. Estamos enfrentando una decadencia en combustibles líquidos. La batalla terminó. Los de la cima han ganado”.

El calentamiento global, causado principalmente por destrucción forestal y la quema de combustibles fósiles, agrava los límites naturales y la confusión humana que esto provoca. Uno podría pensar que la cima del petróleo resolvería el calentamiento global porque menos petróleo significa menos emisiones de carbono. Tristemente, esto no es así porque la humanidad tomó el mejor petróleo, el más barato y el más fácil primero, dejando el petróleo sucio, ácido y caro en reservas marginales que requieran cantidades vastas de energía para recuperarse.

En la década de los 30, cien barriles de petróleo costaban como un barril en energía equivalente al extracto. Esta proporción es ahora de 20 a 1, y se está profundizando más. Las arenas de alquitrán canadienses producen casi 1-1 de energía neta. Para cuando alguien quema el petróleo de las arenas de alquitrán en su vehículo, la industria ha quemado casi la misma cantidad recuperándola.

Cuando informamos sobre la energía neta que queda después de la producción y el crecimiento de la población, descubrimos que la cima mundial de petróleo neto per capita ocurrió tres décadas atrás en 1979. Muchos proveedores de petróleo como Arabia Saudita, Venezuela y otros que reconocen los límites del recurso, están manteniendo más de su petróleo para uso doméstico y guardándolo para un crecimiento futuro. A pesar de las alternativas de energía (etanol, nuclear, solar, viento, marea) la humanidad nunca más disfrutará las tasas de consumo actual de combustibles baratos y convenientes. Este hecho lo cambia todo.

Somos testigos del impacto en la escasez en aumento y el costo de la comida y otros recursos críticos que dependen del petróleo. La mayoría de las industrias transportistas ahora añaden un suplemento de combustible para compensar contra los precios en aumento de combustibles. Mientras los precios de combustibles se disparan, las aerolíneas cancelan vuelos o simplemente cierran.
La era post cima del petróleo requerirá nuevos patrones de desarrollo humano y estrategias que puedan sobrellevar los límites del crecimiento. La humanidad no tiene nuevos continentes que explotar ni planetas que ocupar. Las naciones industriales desesperadas pueden taladrar en el ártico y cavar en arenas de alquitrán sucias pero nada de esto aumentará ni tampoco igualará la abundancia de combustible barato que había antes y hemos desaprovechado. Sin embargo, el momento de la cima de la producción mundial de petróleo es menos relevante que nuestra preparación para el impacto.

Relocalización

Voces bien financiadas que promueven la industrialización global afirman que nuestras economías pueden crecer “para siempre” o “por el futuro inmediato”, pero estas voces se expresan contra la evidencia frente a nuestros ojos. Nuestras economías masivas crecientes fueron construidas con petróleo barato. El desarrollo pobremente planeado dejó atrás bosques desaparecidos, lagos tóxicos, erosión del suelo, pérdida de especies animales, aire contaminado, ríos muertos, acuíferos secos y desiertos deslizantes.

El sueño de un mercado mundial globalizado unido por aviones y camiones no durará. Los hipermercados monolíticos que dependen de los combustibles líquidos para embarcar mercancía barata alrededor del mundo, se convertirán en reliquia de la era del petróleo barato. Estas cadenas de tiendas masivas también minan la empresa local que las comunidades necesitarán para sobrevivir.

“Las soluciones actuales que se han argumentado no son adecuadas con las condiciones que estamos enfrentando”, dice Anita Burke, después de estar dentro de la industria del petróleo por décadas. “Debemos aceptar estrategias de adaptación que creen inmediatamente nuevos caminos para tener una relación con nosotros mismos y con el planeta. Compren productos locales, dejen los hidrocarburos en todos los aspectos de sus vidas, reúnanse en comunidad y cásense con el amor. Las vidas de sus nietos dependen de ello”.

Las comunidades adictas al petróleo barato, sobre todo los ambientes de los suburbios sin transporte público, se volverán insostenibles. Las regiones que todavía construyen carreteras están simplemente diseñando su propia desaparición. Las comunidades inteligentes diseñarán transporte público ligero y conveniente para funcionar eficazmente en la fuente local disponible de energía.

La era de la post cima del petróleo requerirá que reestablezcamos la manufactura local y la producción de comida y restauremos economías que han sido destruidas por la globalización. Los diseñadores urbanos inteligentes están ahora planeando los cambios que traerán consigo el fin de la energía barata, el calentamiento global y la migración humana. Los planeadores inteligentes regionales están preparando a las comunidades para la inevitable transición del consumo creciente de sociedades conservadoras, construidas en una escala humana y unidas a los servicios sociales y los ciclos naturales que los sostienen.

 

building communities in natureConstruyendo comunidades en la naturaleza

Hace poco tiempo caminé por una sección industrial abandonada en la ciudad de Vancouver donde vivo. Los edificios vacíos, decadentes y pobremente diseñados parecían deprimentes, pero me di cuenta de cuánto espacio verde florecía con plantas silvestres. Pensaba que los paracaidistas con habilidades de jardinería podrían hacerse una vida independiente aquí.

La sociedad humana puede cambiar. Ser testigo de los cambios históricos para establecer democracias, poner fin a la esclavitud, asegurar los derechos de las mujeres y los civiles o erradicar la polio y el SIDA. La humanidad puede utilizar sus recursos para cambiar los hábitos destructivos y mejorar las condiciones de vida. La crisis de la cima del petróleo da una oportunidad para reforzar los dos pilares que nutren la calidad de vida real: la comunidad local y la naturaleza salvaje.

Relocalizar: El fin del petróleo barato significa que menos productos llegan alrededor del mundo y menos producción de basura para venderla en otro lado. La globalización está, literalmente, quedándose sin gasolina. Mientras los precios del combustible aumentan, las comunidades tendrán que proveer más comida, agua y recursos vitales locales. Si está pensando en obtener un título en finanzas internacionales, también sería inteligente tomar cursos extra de agricultura permanente.

Preservar las tierras agrícolas: Las comunidades sabias preservarán la tierra agrícola, apoyarán a los agricultores, proveerán con comida local para consumo local, harán composta de todo el desperdicio orgánico incluyendo aguas residuales, construirán tierras, aplicarán uso de agua eficiente, se moverán hacía dietas vegetarianas y reestablecerán y volverán a llenar los recursos de agua. En lugar de construir suburbios y carreteras en las tierras agrícolas, las comunidades inteligentes diseñarán pequeños residenciales en la tierra menos arable, integrados por la tierra agrícola que da vida y la recompensa natural que apoya una sociedad saludable.

Cambiar el patrón de la comunidad:
toda la distribución de la actividad pública, el espacio público y las viviendas deben adaptarse a menos combustible y consumo de recurso. El último planeamiento en la era de petróleo barato creó una disfunción pública, núcleos de la ciudad decadentes, aire contaminado y el desaprovecho de energía. No tenemos generaciones para corregir estos errores, ya que el tiempo que tenemos para actuar se mide mejor en meses, no en décadas. Ahora enfrentamos la posibilidad de responder graciosa y sabiamente o reaccionar después al caos.

Espacios verdes urbanos productivos: Las ciudades enfrentan retos gigantescos y requieren espacios verdes, no sólo para jugar y para tener paz interna sino también por la comida. Los suburbios y las vecindades urbanas deben rediseñarse para transformar césped y calles en áreas verdes productivas unidas por el transporte público. Plantar árboles en todos lados reduce el calentamiento global. Ciudades tales como Bogotá, Colombia, y San Luis Obispo, California, han mostrado que las ciudades degradadas pueden revitalizar la comunidad y la vida económica con programas que incrementen el espacio verde.

Transporte público:
Basar el desarrollo y los patrones de uso de tierra en los automóviles privados puede que sea la peor decisión en la historia de la humanidad. Los automóviles son responsables por el agotamiento de recursos, el calentamiento global, la tierra degradada, vecindades alineadas, monstruosidades estéticas, tiempo perdido en el tráfico y una epidemia de muerte y heridas de transporte. Un riel ligero de transporte público es limpio, eficiente en energía, seguro, se puede construir en comunidad y permite a los viajeros ser productivos en vez de estar estresados. Las ciudades inteligentes implementarán el tránsito público, alentarán al uso de bicicleta y crearán vecindarios que inviten a caminar.

Reciclaje 100 por ciento:
La naturaleza lo recicla todo. No existe un “demasiado lejos” en la naturaleza donde la basura y el desperdicio se puedan tirar. Las comunidades humanas deben imitar el reciclaje 100 por ciento de la naturaleza, eliminar la obsolencia y convertir los tiraderos de basura en centros de reciclaje. Las aguas residuales son composta natural que puede convertirse en tierra productiva, como se demostró es Suecia, India y Mongolia.

Preservar la jungla: El planeamiento ecológico inteligente no sólo cuida a la gente sino que también preserva los habitats de la jungla para la diversidad de especies. En regiones donde la gente indígena todavía vive en la tierra, la jungla también preserva la diversidad cultural y el conocimiento de la comida local, medicinas y recursos.

Las ciudades consumistas modernas fueron posibles por la era de combustibles baratos, diseñados para el beneficio de dinero en efectivo, o no diseñados para nada, alinearon a la gente de cada uno y de sus raíces orgánicas. Cuando miramos los paisajes de cemento degradados y las almas perdidas de niños de la ciudad refugiándose en pandillas y drogas vemos el costo de comunidades rotas.

El fin de combustibles baratos nos puede ayudar a recuperar una auténtica calidad de vida, que no se adquiere con más cosas sino con la relación básica del ser humano: nuestra afiliación con cada uno de nosotros y con la naturaleza.

- Rex Weyler
 

Puedes leer las columnas de Rex Wyler en su propio blog, en el que además responde algunas dudas de ciberlectores. 

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