Estás aquí:
El uso intensivo de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas) en la industria, el transporte y la generación de electricidad, ha ocasionado una dramática acumulación de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera. Eso está provocando un "efecto invernadero", es decir, un progresivo calentamiento del planeta, fenómeno conocido como "cambio climático". De continuar esta situación, habrá consecuencias desastrosas como un aumento en el nivel del mar, mayor frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos como lluvias torrenciales y huracanes, inundaciones en unas zonas y sequías en otras, epidemias, pérdida de biodiversidad e incluso de vidas humanas.
La degradación y desaparición de los bosques en todo el mundo agrava el proceso de cambio climático, pues los árboles y la vegetación absorben y transforman el CO2, pero al ser destruidos dejan de hacerlo. Por esta razón se estima que la deforestación contribuye con el 25% de las emisiones totales de CO2 en el planeta.
Otro factor son los incendios forestales, durante los cuales se libera el CO2 capturado y almacenado por las plantas a lo largo de su vida.
En el contexto internacional, México ocupa el 13° lugar en emisiones de CO2 y la deforestación es la segunda fuente de emisiones de ese gas en nuestro país, sólo superada por la actividad industrial (24% de las emisiones). Paradójicamente, nuestro país es uno de los más vulnerables a los efectos del cambio climático.