Los bosques de México están en peligro: podrían desaparecer en este siglo. Desde hace cinco décadas, las políticas públicas erróneas vienen transformando nuestra masa forestal en pastizales para ganado y terrenos agrícolas que a los pocos años se convierten en páramos. Urge cambiar esta política, destinando recursos a las comunidades que practican un manejo forestal sustentable. El apoyo a esas comunidades debe estar considerado en el presupuesto de egresos para 2007 que discute la Cámara de Diputados en noviembre y diciembre de este año. ¡De los legisladores depende salvar los bosques y selvas de nuestro país!
Pese a que al inicio de la administración del Presidente Fox se declararon los bosques y el agua como temas de seguridad nacional, apenas recibieron el 0.11 por ciento de los recursos del Presupuesto de Egresos de la Federación 2006 (un monto de mil 975 millones de pesos, es decir, menos de la mitad de lo que se destinó a los partidos políticos este año).
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el valor total de los beneficios ambientales que brindan los bosques y selvas de México -captación de dos tercios del agua que consumimos, regulación del clima, gran biodiversidad, belleza escénica, sustento a más de 10 millones de personas, entre otros- asciende a 136 mil 770 millones de pesos anuales; cifra que equivale a casi 70 veces el presupuesto otorgado al sector forestal en 2006. Otros estudios calculan que tan solo el valor del servicio de captura de agua podría ascender a 300 mil millones de pesos anuales.
Pese a ello, sólo 8.7 millones de hectáreas están incorporadas al manejo forestal sustentable (15 por ciento de la superficie forestal de México) y 36 millones de hectáreas de bosques y selvas (65 por ciento) no reciben apoyo alguno.
Estudios realizados por el Instituto de Geografía de la UNAM en Quintana Roo y Guerrero demuestran que las comunidades y ejidos que realizan un manejo forestal sustentable logran una tasa de deforestación tan baja que es comparable con la de las Áreas Naturales Protegidas de nuestro país. Esto demuestra que, con apoyos gubernamentales suficientes, el manejo forestal sustentable que llevan a cabo las comunidades y ejidos son una excelente opción para conservar los bosques y selvas de nuestro país.
Así, para detener la acelerada degradación y deforestación que sufren los bosques de Méxicoes necesario destinar al menos 8 mil millones de pesos más al apoyo de las comunidades que hacen buen manejo de sus bosques e incorporar al manejo forestal sustentable los 36 millones de hectáreas de bosques y selvas que no reciben ningún apoyo de los programas del gobierno federal. Si consideramos todos los beneficios que los bosques nos brindan, destinar 10 mil millones de pesos para evitar la deforestación es una erogación menor: apenas 0.53 por ciento del presupuesto 2007.