Derretimiento de glaciares a un nivel sin precedentes, ríos de agua a causa del deshielo, osos polares sin hogar, el aumento del nivel del mar, grietas profundas y la espera del desprendimiento de un gran bloque de hielo, del tamaño de la isla de Manhattan.
Greenpeace, con científicos y expertos a bordo del Arctic Sunrise, en una travesía que durará tres meses y a donde nadie había llegado jamás, encuentra estos nuevos datos para documentar lo que ocurre en uno de los ambientes más sensibles al cambio climático: el Ártico.