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Greenpeace denuncia, en el marco de la Gira de las Energías que lleva 
a cabo por el interior del país, que Salamanca es una "ciudad-veneno" 
debido a las emisiones contaminantes de la industria

Greenpeace denuncia, en el marco de la Gira de las Energías que lleva a cabo por el interior del país, que Salamanca es una "ciudad-veneno" debido a las emisiones contaminantes de la industria

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Los impactos del cambio climático varían según las distintas regiones geográficas; no obstante, la contribución de emisiones de los países en desarrollo va en aumento, y podría llegar a igualar a las de los países desarrollados en un plazo no excesivamente largo

Los impactos negativos golpean más duramente a los países en desarrollo por sus condiciones geográficas y climáticas, por su elevada dependencia en los recursos naturales y por su limitada capacidad de adaptación.

Un porcentaje muy elevado de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), derivadas de la actividad humana, se debe a la quema de combustibles fósiles, y que es directamente asociada a procesos de industrialización.

Los países que iniciaron su desarrollo industrial tienen una deuda histórica con el resto de la humanidad. El principio de Pareto1 ilustra claramente esta situación: durante el periodo de 1990 a 1999, el 20 por ciento de las naciones -países industrializados- son responsables de casi el 80 por ciento de la quema de combustibles fósiles. Es decir que todos pagaremos los costos derivados del cambio climático, independientemente de la medida de nuestras aportaciones de GEI.

No obstante, la contribución de emisiones de los países en desarrollo va en aumento, y podría llegar a igualar a las de los países desarrollados en un plazo no excesivamente largo. (2)

En el caso particular de México, existe una estrecha relación entre la pobreza y el acceso a la energía. La energía representa un motor esencial para el desarrollo económico, por lo tanto es absolutamente necesario el fomento de energías más limpias y baratas especialmente en las zonas rurales, de tal forma que se aproveche todo el potencial de generación del país.

Según datos del informe elaborado por la ONU sobre los objetivos de desarrollo del milenio, en el año 2001, el número de personas con ingresos diarios inferiores a un dólar aumentó de 227 millones en 1990 a 313 millones.

Los efectos del cambio climático, harán disminuir los ingresos de poblaciones vulnerables sobre todo de países en desarrollo y aumentarán el número de personas con riesgo de pasar hambre.

Por ello es necesaria una mejor inversión y estrategias de mitigación y adaptación. La pasividad e indiferencia hoy,  elevarán exponencialmente los costos futuros. Es indispensable promover una reducción en las emisiones de GEI que contribuya a disminuir la peligrosidad de este fenómeno considerado como un “arma de destrucción masiva”.

Es imprescindible considerar los efectos del calentamiento del planeta, en las iniciativas encaminadas a paliar la pobreza.

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